El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, informó hoy de que analiza el supuesto acoso a un pesquero español con bandera de las Islas Malvinas por parte de la Armada argentina en aguas compartidas por los dos países sudamericanos.

"Estamos esperando un informe de la Prefectura al respecto. En función de análisis jurídicos correspondientes, del Tratado del Río de la Plata (...) se harán planteos como se hicieron planteos antes", aseguró el canciller en una entrevista a Radio El Espectador.

Almagro indicó que en junio pasado "hubo un pico de casos" de este tipo y Montevideo ya planteó el asunto a Buenos Aires, pero desde agosto no les constaba ninguno.

El sábado pasado el pesquero español "Villa Nores", cuya base de operaciones está en el puerto de Montevideo, zarpó de la capital uruguaya a los caladeros del Atlántico Sur y cuando salió a las aguas de uso común del Río de la Plata fue contactado por el guardacostas "Mantilla", de la Armada argentina.

Al parecer el buque de guerra requirió información por radio al pesquero y le informó de que había entrado en aguas argentinas sin autorización y debía parar sus máquinas para ser abordado.

Ante esta situación, el barco español consultó a su armador y regresó a aguas jurisdiccionales exclusivas de Uruguay escoltado por un avión de patrulla marítima uruguayo, que tomó contacto con las dos partes para evitar mayores incidentes.

Fuentes diplomáticas españolas indicaron hoy a Efe que están esperando el contenido del informe de la Prefectura uruguaya, pero aclararon que según la información de que disponen "el Gobierno uruguayo actuó con una diligencia y una prontitud enorme al escoltar al barco".

El incidente se produce en medio de una crisis diplomática entre Uruguay y el Reino Unido después de que la semana pasada Londres llamara al embajador uruguayo en la capital británica para pedirle explicaciones sobre un comunicado del presidente José Mujica en el que subrayaba que su país no permite el ingreso a sus puertos de buques que utilicen bandera de las Islas Malvinas.

Almagro defendió este lunes esa decisión por "coherencia política" y recordó que su país "ha tenido una política anti-colonialista y muy pro descolonización" en Naciones Unidas y en otros foros internacionales.

Aclaró también que "forma parte de una resolución de Unsaur (Unión Sudamericana de Naciones) con un consenso muy fuerte".

El domingo, Mujica se enfadó con un periodista en un acto público y le pidió que no fuera "nabo" (tonto) cuando el reportero le preguntó si permitiría que la Armada argentina patrullara en aguas uruguayas para evitar la presencia de buques con bandera de Malvinas.

Es frecuente que barcos de diferentes países -en especial españoles- usen como "bandera de conveniencia" la de las Islas Malvinas para faenar por el Atlántico Sur.

La soberanía de las Malvinas, situadas a unas 400 millas marinas de la costa de Argentina, está en litigio desde 1833 y fue motivo de una guerra que Argentina y Reino Unido libraron en 1982 y ganaron los británicos.

Argentina ha solicitado a los países vecinos que no faciliten el uso de sus puertos o aeropuertos a los buques británicos que van hacia las islas.

El año pasado Uruguay negó la entrada a sus puertos de un buque de la Armada Británica, un gesto que fue agradecido calurosamente por la presidenta argentina, Cristina Fernández.