El primer ministro de Rusia, Vladímir Putin, denunció hoy que prácticamente la mitad de los funcionarios al frente de las compañías energéticas públicas rusas son corruptos.

"De los 352 ejecutivos de compañías eléctricas, 162 -o sea, prácticamente uno de cada dos- resultaron estar afiliados a 385 empresas privadas", explicó el jefe del Gobierno ruso al anunciar los resultados de una investigación emprendida por su Ministerio de Energía.

Putin apuntó que los funcionarios implicados han estado desviando, a través de paraísos fiscales, recursos públicos a empresas privadas registradas a nombre de sus familiares.

Este esquema de fraude fue detectado en varias regiones de los distritos federales de Cáucaso Norte, Siberia Occidental y los Urales, dijo Putin en una reunión en la república de Jakasia, en el sur de Siberia, según informó la agencia Interfax.

"Se han descubierto casos no aislados cuando complejos energéticos (públicos) que cubren regiones enteras de Rusia están bajo control de clanes familiares", señaló el primer ministro, que citó el ejemplo del sistema energético del Cáucaso Norte, "controlado prácticamente en su totalidad por el señor (Magomed) Kaítov".

Los ciudadanos, según Putin, "pagan la electricidad consumida a empresas afiliadas que actúan en calidad de representantes de las distribuidoras. Después parte de los recursos se hacen efectivos a través de empresas fantasmas y son apropiados por miembros de la familia (de los funcionarios)".

La misma situación tiene lugar en algunas regiones de Siberia Occidental.

"Se ha demostrado que un grupo de directivos de la compañía Tiumenenergo, entre ellos su director general el señor (Yevgueni) Kriuchkov, ha creado un grupo de subcontratas para obras de mantenimiento" dependientes de la estatal, aseveró el candidato a la presidencia de Rusia.

Estas subcontratas, según el primer ministro, invierten los beneficios obtenidos "en una empresa hotelera familiar en la ciudad de Surgut, y se destinan además a inversiones inmobiliarias en Rusia y en el extranjero".

"El director general de la compañía Redes Energéticas Generales de los Urales, un tal Nikitin, es además socio fundador de cinco empresas privadas directamente relacionadas con el servicio técnico que se presta al complejo energético de los Urales y Siberia Occidental", reveló otro caso de corrupción Putin.

Dicho directivo y sus familiares controlan un total de 16 empresas con un volumen de negocio de 2.000 millones de rublos anuales (66 millones de dólares).

"Él mismo dirige (la compañía pública) y él mismo entrega dinero a empresas afiliadas", se quejó Putin.

El primer ministro ruso se mostró sorprendido por la magnitud de la corrupción en el sector energético ruso y ordenó al Gobierno inspeccionar en el plazo de dos meses, en cooperación con las autoridades policiales, todas las compañías participadas por el Estado.

Putin citó explícitamente a gigantes de la economía rusa como el monopolio gasístico Gazprom, el banco Sberbank, la gestora de la red estatal de oleoductos Transneft, la nuclear Rosatom o el monopolio estatal de ferrocarriles Vías Ferroviarias Rusas como compañías cuyos flujos financieros deben ser estudiados a fondo.

"Allí donde se demuestren ilegalidades espero que tomen cartas en el asunto las autoridades policiales, y allí donde se revelen conflictos de intereses habrá que tomar decisiones de recursos humanos y plantear el perfeccionamiento de la base legal" de funcionamiento, manifestó Putin.