El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, llegó el lunes a Quito para reunirse con su homólogo de Ecuador Rafael Correa, y ambos abordaron una agenda sobre la integración, la seguridad en la frontera, el turismo y algunos proyectos en el área energética.

Temprano en la jornada, estallaron bombas con panfletos en Quito, Guayaquil y Cuenca, las principales ciudades ecuatorianas. Las hojas tenían leyendas en contra de la visita de Santos.

"La visita ha sido muy importante porque se hizo un inventario de los puntos en los que la integración no ha avanzado", declaró Santos en una rueda de prensa luego de la reunión con Correa en la sede de gobierno, en Quito.

"No es posible que si queremos tener una relación más cercana, solamente tengamos dos puentes que unen a nuestros países", agregó.

Correa adelantó que "el próximo año iniciaremos la construcción de un puente de 4 carriles sobre el río Mataje, para facilitar el comercio fronterizo".

Respecto de la seguridad en la zona de frontera, Correa informó que existen 45 pasos ilegales y "que se tomarán medidas coordinadas entre las fuerzas de seguridad de los dos países para controlarlos".

"La minería ilegal que existe en áreas de frontera es muy grave para los dos países y hemos tomado decisiones para combatirla", dijo Santos, y señaló que Colombia podrá utilizar el oleoducto ecuatoriano para sacar el crudo que explota en la zona sur y que Colombia participará en proyectos de energía geotérmica y de petróleo en Ecuador.

Los mandatarios comunicaron también que han dispuesto a sus respectivas cancillerías y Fuerzas Armadas que definan los límites marítimos entre los países. "No existe ningún tipo de discusión al respecto, lo que falta es formalizarlos", explicó Correa.

Finalmente los presidentes anunciaron que los vuelos entre Ecuador y Colombia serán considerados como rutas nacionales para evitar el papeleo y reducir los costos para los usuarios.

"Han habido momentos difíciles y no olvidaremos el pasado, pero actualmente las relaciones bilaterales están totalmente restablecidas y pasan por un extraordinario momento", concluyó el presidente de Ecuador.

La policía y medios de prensa informaron del estallido de una bomba con panfletos instalada en un basurero en el centro antiguo de Quito; y otra bomba explotó junto a las torres del Centro Mundial de Comercio de Guayaquil, 270 kilómetros al suroeste de Quito.

La leyenda de los panfletos aludía a una incursión armada colombiana en la zona fronteriza de Angostura, en suelo ecuatoriano para atacar una base guerrillera de las FARC en 2008, cuando el ahora mandatario era ministro de Defensa.

"Santos y Correa asesinos, grandes amigos de la mentira y el engaño, Angostura no se olvida. Santos asesino paramilitar, agente de la CIA", se podía leer en los panfletos, según publicó el diario El Universo de Guayaquil en su edición online el lunes.

En la ciudad de Cuenca estalló una tercera bomba en un parque del centro de la ciudad, 380 kilómetros al sur de Quito.

En los panfletos constaban solamente las leyendas, sin nombre de grupo u organización alguna.

En los tres estallidos no hubo personas heridas.