El presidente recién electo en Túnez pidió el lunes a la población judía del país que regrese, en declaraciones emitidas a través de la agencia estatal de noticias.

Durante una reunión con el Gran Rabino Haim Bittan, el presidente Moncef Marzouki dijo que los judíos tunecinos son ciudadanos plenos, y que quienes habían abandonado el país son bienvenidos de regreso. Sus comentarios ocurrieron casi dos semanas después de que el viceprimer ministro israelí Silvan Shalom hizo un llamado a los judíos que permanecen en Túnez para que emigren a Israel.

Actualmente, Túnez tiene una población judía de 1.500 miembros, pero en la década de 1960 había 100.000. La mayoría emigró después de la guerra de 1967 entre Israel y los países árabes, y políticas económicas socialistas adoptadas por el gobierno a finales de la misma década también motivaron la salida del país de muchos empresarios judíos.

La mayoría vive ahora en la isla turística de Djerba, en el sureste del país, cerca de la frontera con Libia.

Marzouki, un veterano activista defensor de los derechos humanos, luchó durante años para acentuar la condición difícil de los oprimidos en el país bajo el dictador Zine El Abidine Ben Alí.

Los tunecinos lo derrocaron en enero. En la elección del 25 de octubre, un partido islamista obtuvo la mayoría de votos y formó un gobierno nuevo con dos partidos de izquierda.

La ascensión de los islamistas motivó a Shalom — durante la ceremonia del 6 de diciembre en recuerdo de los judíos tunecinos que murieron en el Holocausto — a hacer el llamado a los judíos que viven en Túnez para que emigren hacia la seguridad de Israel.

El partido islamista Ennahda ha manifestado que los judíos tunecinos son ciudadanos plenos con todos los derechos. Varios judíos prominentes en el país rechazaron el llamado de Shalom.