Autoridades localizaron una nueva fosa con al menos 10 cuerpos en el estado norteño de Durango, donde desde abril se han encontrado un total 14 tumbas clandestinas con 287 cadáveres.

Mientras, el gobierno federal informó que fueron decomisadas en un puerto del Pacífico cerca de 100 toneladas de una sustancia química utilizada para producir drogas sintéticas.

La nueva fosa con los 10 cuerpos estaba en las afueras de la capital estatal, también llamada Durango, y fue encontrada por soldados la semana pasada, dijo el lunes el vocero de la Fiscalía del estado, Raymundo Enríquez.

Los hallazgos de Durango son los mayores en la historia reciente de cuerpos en fosas clandestinas.

Hasta ahora las autoridades sólo han logrado identificar a 25 de las víctimas. La mayoría han sido enterrados en fosas comunes.

Las autoridades de Durango no han informado oficialmente hasta ahora ningún motivo de los asesinatos, aunque en los últimos meses autoridades federales han dicho que han sido resultado de una disputa interna en el cartel de Sinaloa, considerado el grupo del narcotráfico más poderoso del país.

También el lunes, el Ejército mexicano dio a conocer la cifra total de soldados muertos y heridos en enfrentamientos o ataques desde que el presidente Felipe Calderón lanzó la guerra en contra del crimen organizado en diciembre de 2006.

El vocero de la Secretaría de Defensa, el coronel Ricardo Trevilla, dijo ante los medios de comunicación que ha habido 1.948 ataques, emboscadas o tiroteos contra pistoleros desde diciembre de 2006. En esas confrontaciones, 126 miembros del ejército han perdido la vida, al tiempo que 2.268 sicarios también han muerto, una proporción de un soldado muerto por cada 18 atacantes.

Durante el lapso de cinco años, el Ejército también detuvo a 2.180 sospechosos e hirió a 348. Las fuerzas armadas han tenido un total de 744 soldados heridos. Los totales no cubren exactamente cinco años, pero fueron calculados del 1 de diciembre de 2006 al 19 de diciembre de 2011.

Calderón anunció el primer envío de tropas para combatir los carteles de narcotráfico el 11 de diciembre de 2006.

Asimismo, el Ejército reconoció que se han presentado 5.962 quejas ante autoridades civiles por supuestas violaciones de derechos humanos cometidas por soldados, aunque sólo 92 casos resultaron en recomendaciones no vinculantes por parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la más dura acción que la comisión puede realizar.

Las recomendaciones suelen pedir que el Ejército investigue abusos, castigue a los responsables y tome medidas que aseguren que los abusos — que a veces involucran tiroteos contra civiles en puntos de revisión del ejército — no vuelvan a ocurrir.

No resulta claro si las otras quejas fueron desestimadas o retiradas o si algunas continúan bajo investigación.

También el lunes, autoridades informaron que localizaron en el estado central de Morelos los cuerpos mutilados de dos hombres.

Los restos fueron tirados en la plaza de la comunidad de Pueblo Viejo. La Procuraduría de Justicia de Morelos informó en un parte policial que el torso de uno de los hombres fue abandonado en una cancha de basquetbol y el resto en otras zonas de la plaza de la localidad.

Hasta el momento no se había identificado a las víctimas ni se reportó el posible motivo del crimen.

Las autoridades federales informaron del decomiso de poco más de 99,7 toneladas del químico identificado como monometilamina, en la aduana del puerto de Lázaro Cárdenas, en el estado occidental de Michoacán, el mismo lugar donde a principios de diciembre se informó que fueron decomisadas más de 205 toneladas de la misma sustancia.

La monometilamina fue localizada en contenedores procedentes de China y tenían como destino final Puerto Quetzal, Guatemala, señalaron en un comunicado la Secretaría de Marina y la Procuraduría General de la República.

Las 205 toneladas incautadas hace unas semanas también llegaron de China e iban a ser enviadas a Puerto Quetzal.

La monometilamina es un químico sujeto a verificación especial de las autoridades de salud mexicanas.

México ha prohibido las importaciones de varios químicos para evitar la producción de metanfetaminas.

El gobierno estadounidense ha dicho que traficantes mexicanos son los principales proveedores de drogas sintéticas a Estados Unidos.

Michoacán es un estado considerado bastión de La Familia, un cartel que ha sido señalado como el principal traficante de metanfetaminas, pero que según las autoridades ha sido debilitado a tal nivel que sólo quedan algunas células operativas.

Tras la muerte a finales de 2010 de Nazario Moreno, su principal líder, La Familia sufrió una división de la que surgió el grupo de Los Caballeros Templarios. No se ha informado si este grupo tomó el control de las metanfetaminas.