La Asamblea General de la ONU adoptó hoy por una amplia mayoría una resolución en la que condena la situación de los derechos humanos en Siria y pide el fin de la represión contra los manifestantes, que se ha cobrado más de 5.000 muertos según los cálculos del organismo internacional.

"Se trata de una fuerte señal de la comunidad internacional a las autoridades sirias para que detengan la violencia", aseguró el embajador alemán ante la ONU, Peter Wittig, al defender la resolución, que obtuvo el visto bueno de 133 países, mientras que once países votaron en contra y 43 se abstuvieron.