La eurozona ha acordado aumentar los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) en 150.000 millones de euros con el fin de que el organismo internacional pueda ayudar mejor a los países del euro en dificultades.

Los ministros de Finanzas europeos analizaron en una conferencia telefónica el aumento de los recursos del FMI a través de préstamos bilaterales de los 17 países de la eurozona y los demás miembros de la UE tras prometer en la última cumbre europea que considerarían incrementar su aportación en 200.000 millones de euros.

La idea era que la eurozona aportara 150.000 millones de euros y que los restantes 50.000 millones provendrían del resto de miembros de la Unión Europea, pero de momento los 17 países del euro solo han logrado compromisos por parte de la República Checa, Dinamarca, Polonia y Suecia, mientras que el Reino Unido se ha negado a participar y ha indicado que solo lo hará en el marco del G-20.

"El Reino Unido ha indicado que definirá su contribución a principios del próximo año en el marco del G-20", señaló el presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, en un comunicado tras la conferencia telefónica.

El ministro británico de Finanzas, George Osborne, había confirmado poco antes que su Gobierno no hará aportaciones extra al FMI, porque si bien el Reino Unido está dispuesto a ayudar al Fondo no quiere darle más recursos si solo se beneficia la zona euro.

Un portavoz del Tesoro británico ya explicó la semana pasada a Efe que el Reino Unido está "dispuesto a incrementar los recursos del FMI junto con otros países del mundo a fin de ayudar a cualquier nación con problemas".

En este contexto, los ministros de Finanzas de la UE han pedido hoy a los "miembros del G-20 y otros miembros del FMI financieramente fuertes que apoyen los esfuerzos para salvaguardar la estabilidad financiera mundial contribuyendo a incrementar los recursos del Fondo", según el comunicado.

Pero el aumento de los recursos de la institución financiera dirigida por Christine Lagarde por parte de la eurozona y de los otros cuatro países de la UE que han indicado su disposición a participar en el proceso no está garantizado, dado que para algunos Estados miembros de la Unión, "los compromisos están sujetos a aprobación parlamentaria", advierte Juncker.

El reparto de la contribución de los 150.000 millones de euros por parte de la eurozona al FMI se basará en las cuotas establecidas a partir de la reforma que se acordó en 2010 en el Fondo.

La aportación de España ascenderá en consecuencia a 14.860 millones de euros (el 9,91 %), según un desglose indicativo facilitado por el Consejo Europeo.

La mayor aportación le corresponderá a Alemania (41.500 millones, seguida de Francia (31.400 millones) y de Italia (23.480 millones).

Para la UE, el aumento de los recursos del FMI, con sede en Washington, "reforzará la capacidad del Fondo para cumplir sus responsabilidades sistémicas de apoyar a sus miembros, lo que es especialmente importante teniendo en cuenta la ralentización económica actual y las tensiones en los mercados financieras".

En cualquier caso, subrayan los ministros de Finanzas, cualquier ayuda del FMI a los países europeos se basará en las condiciones normales del Fondo, lo que se traduce en una supervisión y en planes de ajustes y reformas como es el caso de Grecia, Irlanda y Portugal.

La UE y en particular la eurozona dicen estar "plenamente conscientes de su responsabilidad especial" en la crisis actual y por eso los ministros recuerdan que en la cumbre del 8 y 9 de diciembre todos los países del bloque comunitario salvo el Reino Unido han cerrado un pacto presupuestario para garantizar la disciplina fiscal, entre otros acuerdos.

Uno de los acuerdos de la cumbre era precisamente aumentar los recursos del FMI.