El Gobierno de Japón eligió el martes el sigiloso avión de combate F-35 de Lockheed Martin para reforzar su envejecida fuerza aérea, y anunció que comprará un total de 42 aeronaves bajo un contrato de varios años.

Japón ha incluido en el presupuesto el costo de cuatro aviones de combate el próximo año fiscal, que comienza en abril, dijo Noriyuki Shikata, subsecretario de relaciones públicas del gabinete.

Lockheed informó que el precio promedio por avión era de 65 millones de dólares. Los detalles, incluyendo fechas exactas de las entregas, precio final y las cantidades por año aún no se han finalizado.

Japón debatió durante años sobre la posibilidad de comprar los F-35, los F-18 de Boeing o el Eurofighter Typhoon, fabricado por un consorcio de empresas europeas. Los aviones estadounidenses se consideraban los favoritos, dadas las cercanas relaciones militares entre Estados Unidos y Japón.

El F-35, también llamado Joint Strike Fighter, es el programa de adquisición de armas más grande del Pentágono, con un costo de 238.000 millones de dólares, y tiene el apoyo de aliados como Gran Bretaña, Australia, Canadá, Israel y varias naciones europeas. Está diseñado para que lo usen la Fuerza Aérea, la Infantería de Marina y la Armada de Estados Unidos.

Japón, con 362 aviones de combate, en su mayoría F-15, F-4 y F-2, ya es una de las mayores potencias del aire en la región. Sin embargo, a los planificadores les preocupa desde hace tiempo la edad y los crecientes gastos de mantenimiento de la flota, junto con la capacidad de Japón para igualar la capacidad de sus vecinos en el aire, la cual está en franca mejoría.

Los nuevos aviones de combate reemplazarían a los F-4.

Para mejorar la oferta, Lockheed prometió a Japón una participación en el montaje y la producción de la aeronave, lo cual es importante para los productores locales.

Funcionarios japoneses dijeron que tuvieron en cuenta el costo, el rendimiento y la inclusión de empresas japonesas en el proceso de fabricación.