Las ideologías que propugnan la austeridad y que dominan en el discurso político europeo son el principal obstáculo para salir de la crisis actual, afirmó hoy el reconocido economista del Organismo de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), Heiner Flassbeck.

"Todos (los países) tienen los recursos suficientes (para salir de la crisis), pero están bloqueados por ciertas ideologías y una fobia a la deuda pública, que es la razón por la cual la Unión Europea no ha sido capaz de ayudar de manera estructurada a los países en problemas", dijo el jefe de la División de Globalización y Estrategias de Desarrollo de ese organismo.

En una rueda de prensa para presentar las estadísticas actualizadas de la UNCTAD, el economista afirmó que los países europeos, Estados Unidos y Japón, principalmente, están en riesgo de entrar en una "profunda recesión o en un estancamiento (económico) permanente".

Sobre EEUU, señaló que las autoridades monetarias están tratando de evitarlo maniobrando los tipos de interés (prácticamente en cero), pero advirtió de que esto resulta insuficiente para reactivar la maltrecha economía.

Su pesimismo sobre el futuro próximo, agregó, radica en que el componente más importante de la economía, el consumo privado, está deprimido y seguirá estándolo como consecuencia de las altas tasas de desempleo y de la presión sobre los salarios reales, que han bajado y, en el mejor de los casos, se encuentran estancados.

Según Flassbeck, lo único que puede favorecer la economía es "un estímulo estatal" y descartó que los países emergentes -China e India, en particular- puedan convertirse en el motor de la recuperación, pues las economías de éstos también se verán afectadas en un momento u otro por las dificultades de la economía internacional.

Aunque no serán víctimas de una recesión, se prevé que el crecimiento de las economías emergentes se ralentizará, sostuvo.

El economista se mostró sorprendido porque los economistas que asesoran a los gobiernos mantengan que el recorte del déficit a través de políticas de austeridad es la única vía para recuperar la confianza de los mercados.

Recalcó que esa idea "es totalmente equivocada", les acusó de "subestimar" la gravedad de la situación y consideró que lo más grave de todo es que los Estados hayan renunciado en estas circunstancia a su rol de estimular la economía a través de políticas salariales o fiscales.