Las bajas temperaturas que se registran hoy en Granada no lograron enfriar ni restar emoción a uno de los momentos más esperados en la Alhambra desde hace años: la vuelta de los leones al patio más famoso del monumento nazarí tras un complejo y laborioso proceso de restauración que comenzó a gestarse en 2002.

Con el retorno de estas míticas esculturas al lugar que fue concebido por el sultán Muhammad V en el siglo XIV como casa real comenzó hoy la fase final de la intervención en este espacio, que se completará en los próximos meses con un nuevo circuito hidráulico y reforma de la pavimentación.

Será por tanto a partir de la próxima primavera cuando este conocido patio, huérfano de sus "fieras" de piedra desde que en febrero de 2007 fueran trasladadas para su restauración a los talleres del Patronato de la Alhambra y el Generalife, vuelva a lucir su original y recuperada imagen.

El traslado del primero de los leones, el número 8, ha sido supervisado hoy por el consejero andaluz de Cultura, Paulino Plata, quien no ha dudado en inmortalizar con su teléfono móvil este momento histórico retransmitido en directo a través de internet.

El león ha sido conducido por técnicos especialistas en una plataforma móvil desde la cripta del Palacio de Carlos V, donde ha estado expuesto al público junto a las otras once figuras animales desde julio de 2010, tras pasar tres años en los talleres.

Una vez trasladada la escultura, ha sido colocada con precisión milimétrica en su ubicación original con la ayuda de una grúa, con la que se ha alzado el león que, tras una minuciosa y lenta bajada, descansa ya en el suelo y bajo la gran taza que preside el patio.

A lo largo de esta semana sus once "compañeros" restantes volverán también a la ubicación para la que fueron concebidos y, una vez acabado el proceso, se completará el circuito hidráulico que permitirá que los leones vuelvan a funcionar como surtidores de agua de la fuente.

Esta zona dispondrá además a partir de entonces de importantes mejoras para atender a sus necesidades de conservación, como la puesta en marcha de una estación meteorológica que evalúe las condiciones climáticas o el registro permanente del agua que discurre allí y su análisis químico.

El trabajo completo, con un coste de ,16 millones de euros, ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar de más de doscientas personas, y no sólo ha permitido recuperar los leones sino que además ha posibilitado conocer el proceso minucioso que se siguió en la ejecución de estas joyas escultóricas y descubrir que, aunque aparenten ser iguales, cada león cuenta con rasgos singulares.

Se trata, en definitiva, de garantizar la permanencia de un espacio con el que se han deleitado a lo largo de los siglos millones de personas y que sigue situando a la Alhambra, que hasta octubre de este año había incrementado en un 7,21 por ciento sus turistas (2.051.834), como el monumento más visitado de España.

Roberto Ruiz Oliva