El pleno de jueces de la Corte Suprema de Chile eligió hoy a Rubén Ballesteros como nuevo presidente del máximo tribunal chileno, conocido por haber fallado siempre a favor de Augusto Pinochet en los procesos contra el dictador, según organizaciones de derechos humanos.

La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) recordó que Ballesteros integró consejos de guerra contra presos políticos en los primeros años de la dictadura y que, ya como juez de la Suprema, siempre ha optado por la amnistía y la prescripción en los juicios contra violadores de los derechos humanos.

Según fuentes judiciales, Ballesteros, que sucederá en el cargo a Milton Juica, deberá hacerse cargo del conflicto que se ha generado entre el Ministerio del Interior y el Poder Judicial por el aumento de los índices de delincuencia durante el actual Gobierno y también hacer frente a las críticas de varios sectores por su nombramiento.

La presidenta de la AFDD, Lorena Pizarro, dijo a los periodistas que el nombramiento de Ballesteros "es gravísimo".

"Los ministros de la Corte Suprema serán los responsables de este retroceso enorme que se ha dado en el poder judicial", enfatizó Pizarro.

Mireya García, vicepresidenta de la AFDD, dijo a Radio Cooperativa que el nuevo presidente de la Corte Suprema chilena fue parte de los consejos de guerra realizados entre 1973 y 1975, los primeros dos años de la dictadura (1973-1990).

García recordó que en cada uno de los procesos de violaciones de los derechos humanos donde Ballesteros tuvo participación en las condenas que se dictaron, "invariablemente votó por la prescripción, por la media prescripción o la amnistía".

"Ha echado mano de todos los subterfugios legales para no condenar a los exmilitares o represores de la dictadura militar", aseguró García.

Recordó que entre el año 2000 y el 2005 existía una media docena de fallos en diversas causas criminales relativas a violaciones a derechos humanos, y que en ese entonces, como miembro de la Corte de Apelaciones de Santiago, votó a favor de los procesados.

Entre ellos figuraba el caso "Caravana de la Muerte", una comitiva militar que en 1973 ejecutó a decenas de presos políticos en un recorrido por varias ciudades de Chile y la "Operación Cóndor", una coordinación entre las dictaduras militares de los países del Cono Sur americano para asesinar opositores en los años 70 y 80.

Según el sitio oficial del Poder Judicial chileno, Rubén Ballesteros Cárcamo fue elegido como nuevo presidente del máximo tribunal de Chile por 12 votos a favor y 6 en contra y ejercerá el cargo entre 2012 y 2014.

Ballesteros, tras su designación, dijo a los periodistas, respecto de los reproches en su contra, que "esa es una situación complicada y no opinaría rápidamente".

"El hombre es víctima de sus circunstancias y en la época que ustedes señalan los jueces vivían en otro sistema, no vivían como ahora es un sistema democrático", apostilló.

"En todas las naciones que han tenido situaciones como las que vivió Chile, la judicatura tuvo los mismos problemas", enfatizó Ballesteros, quien no quiso referirse específicamente a su relación con el Gobierno de Sebastián Piñera.

"Ese es un tema que escapa a esta presentación, ya tendremos un período de dos años para conversar de esos temas y otros", añadió el abogado de 72 años, que asumirá formalmente el cargo el próximo 6 de enero.

El abogado Luis Valentín Ferrada, defensor del exbrigadier Miguel Krassnoff, quien cumple condena de más de 147 años por violaciones a los derechos humanos, defendió hoy el nombramiento de Ballesteros al señalar que "a los jueces nunca debe calificárselos, ni siquiera mirárseles desde un punto de vista político".

"Me parece que es un barbarismo jurídico, cultural y social, porque el día que comencemos a calificar la calidad de los jueces en funciones de consideraciones políticas, toda la independencia del Poder Judicial y la vigencia del estado de derecho estará concluida", sostuvo Ferrada en declaraciones que reproduce la página digital de Radio Cooperativa.