El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, que el 14 de enero entregará el poder a Otto Pérez Molina, dijo hoy a Efe que deja la Presidencia "con la conciencia tranquila", tras haber logrado "cambios de fondo" en su país.

"Me voy bien y contento, y sobre todo con la conciencia tranquila. Hicimos algunos cambios de fondo, como visualizar a los pobres, por lo que dejamos unos indicadores sociales bastante transformados", señaló Colom en una entrevista con Efe en Naciones Unidas, donde hoy se reunió con el secretario general, Ban Ki-moon.

Colom (Guatemala, 1951), presidente desde 2008, señaló que, durante el encuentro, Ban le transmitió "el reconocimiento" de la ONU al hecho de que "realmente se ha avanzado en Guatemala en la parte social", "particularmente debido a la gratuidad de la educación y la sanidad", según dijo.

Ambos hablaron también del trabajo de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) y Colom indicó al respecto que Guatemala ha logrado "avanzar de forma importante" en la lucha contra la impunidad, como demuestra la captura de cinco exoficiales del Ejército que están sujetos a juicio, entre otras medidas.

También trasladó al secretario general datos de la lucha contra el narcotráfico, como que se han incautado ya 93.000 millones de quetzales (unos 11.969 millones de dólares), comparados con 2.000 millones (más de 257 millones de dólares) del período anterior, y se ha encarcelado a 12 de los 19 narcotraficantes más buscados.

Ante ese panorama, Colom mostró a Efe su tranquilidad a la hora de abandonar el poder y restó importancia a una encuesta publicada hoy por el diario Prensa Libre de su país, que indica que su Gobierno cuenta con un índice de desaprobación del 95,83 %.

Según ese diario, que ha llevado a cabo una encuesta telefónica, solo el 4,17 % de los guatemaltecos considera la gestión de Colom adecuada, un resultado que los analistas achacan a la sensación de inseguridad que se vive en Guatemala y al incumplimiento de varias promesas electorales.

"Prensa Libre siempre dijo que yo no iba a ganar las elecciones y publicó encuestas que nunca favorecían, pero a mí no me preocupa eso. Sólo me preocuparía si, cuando voy al centro del país, viera esas reacciones y es totalmente al revés", indicó el presidente sobre el estudio del rotativo.

Colom sí reconoció en ese sentido que lo que más le ha costado durante su Gobierno ha sido mejorar la seguridad y la justicia, porque -dijo- era "lo que estaba peor" cuando llegó.

Sin embargo, indicó que deja en esos campos "condiciones totalmente distintas" a las que encontró y subrayó los avances logrados en el conjunto de Centroamérica para obtener una estrategia regional de seguridad liderada por Guatemala.

Colom visitó Naciones Unidas en el marco de su último viaje oficial al extranjero para reunirse con Ban Ki-moon, quien, según dijo, se interesó por saber si el presidente electo Pérez Molina mantendrá los avances sociales.

"Le dije que ya se ha comprometido públicamente a ello, aunque habrá matices. Además, le aseguré que (Pérez Molina) tiene también un compromiso histórico en sus mensajes con la seguridad y la justicia", aseguró el presidente guatemalteco.

"Es un cambio importante en el tipo de liderazgo, pero la democracia es la democracia", señaló Colom sobre su sucesor, con cuyo equipo dijo estar trabajando estrechamente para garantizar un traspaso de poder efectivo "con la información completa".

El todavía presidente señaló que "Guatemala como nación ha avanzado en muchos temas" y que esos progresos logrados en su Gobierno y en los de sus antecesores "se van a mantener ahora".

Ban y Colom también hablaron de la entrada de Guatemala al Consejo de Seguridad de la ONU, el 1 de enero de 2012.

El presidente saliente se declaró convencido de que su país desempeñará un papel representativo de toda Latinoamérica y que estará marcado "por la moderación y la conciliación, porque se trata de aportar ideas pero sin radicalismos para resolver problemas".

Tras reunirse con Ban, Colom mantuvo un almuerzo con otros altos funcionarios de la ONU, como el subsecretario general adjunto para Operaciones de Mantenimiento de la Paz de Naciones Unidas, su compatriota Edmond Mulet, antes de partir a Washington, donde planea reunirse con representantes del Departamento de Estado de EEUU.