El gobierno de la ciudad de México anunció el lunes el cierre definitivo del llamado Bordo Poniente, uno de los vertederos de basura más grandes del mundo y que recibía diario unas 12.600 toneladas de desechos.

El alcalde de la ciudad de México, Marcelo Ebrard, dijo que a partir del lunes el tiradero ya no recibirá basura que en lugar de ser vertida se transformará en material reutilizable y energía.

Construido en el límite noreste de la ciudad de México, en el lecho seco de lo que fue un lago, el Bordo Poniente fue abierto en 1985 y tiene una extensión de unas 1.000 hectáreas.

Ebrard dijo que para lograr el cierre del Bordo Poniente se puso en marcha un plan que incluyó una mejor supervisión para evitar la entrada ilegal de basura y el procesamiento de desechos orgánicos en abono.

Como parte del plan, dijo que a principios de 2012 se inaugurará otra planta para transformar los desechos de construcción en material que será reutilizado en las obras públicas en la ciudad de México.

La capital del país tiene poco más de 8,8 millones de habitantes, aunque si se considera a los varios municipios del vecino Estado de México que conforman su zona metropolitana la población en el área es superior a los 20 millones.

El subsecretario de Gobierno de la capital, Juan José García Ochoa, dijo que del total de basura que recibía el Bordo Poniente en 2011 se redujo a cerca de la mitad mediante el reciclaje y el abono.

García dijo que también lograron un acuerdo con Cemex, el gigante mexicano del cemento, para comprar 3.000 toneladas diarios de basura recolectada por el gobierno capitalino que serán transformadas en energía.

El gobierno de la ciudad aún busca otros lugares donde se tiren algunos restos de basura en pequeñas cantidades, mientras se instituye otro programa de reciclaje.

El Bordo Poniente ha recibido más de 76 millones de toneladas de basura.

Ebrard dijo que también se trabaja en el lanzamiento de una licitación internacional para utilizar como energía el gas metano producido por la basura.