El terrorista venezolano Ilich Ramírez Sánchez ("Carlos"), condenado el jueves en Francia por cuatro atentados perpetrados en 1982 y 1983, aseguró hoy que EE.UU. no quiere que regrese a Venezuela, adonde insistió en pedir su repatriación.

"Los americanos no quieren que yo regrese a Venezuela, quieren que yo me muera por aquí", declaró Ramírez a la radio YVKE Mundial de Caracas.

"Que me condenen o que no me condenen, eso a mí me da igual, el problema es político y se resuelve de manera política", añadió "Carlos", de 62 años, a quien el Tribunal de lo Criminal de París le impuso el jueves pasado su segunda a cadena perpetua.

El tribunal dictaminó que tiene que pasar un mínimo de 18 años encarcelado antes de poder solicitar cualquier privilegio carcelario, lo que supone la máxima pena posible para los delitos de los que fue hallado culpable.

El hermano de Ilich, Vladimir Ramírez, explicó a Efe en Caracas que su hermano ratificó su petición de repatriación e indicó que el fondo de este caso "no es ni siquiera jurídico" sino "político".

"El desenlace final de mi hermano va a ser producto de acuerdos políticos o de desacuerdos políticos", explicó.

Preguntado sobre un acuerdo que mencionó "Carlos" entre el presidente venezolano, Hugo Chávez, y el exgobernante francés Jacques Chirac para su retorno al país cuando terminara el juicio, admitió que no tenía conocimiento sobre éste e indicó que su hermano "tendrá sus razones para plantearlo".

Vladimir Ramírez detalló que su hermano debe ser repatriado y descartó una posible extradición, al señalar que "él no ha cometido delito alguno en Venezuela" y que "no hay ninguna causa en su contra", por lo que "no hay razones" para que sea pedido bajo esa figura.

Apuntó que su hermano advirtió de que "aparentemente habrían elementos en la Cancillería venezolana y otros elementos del entorno venezolano que estarían actuando para que no se produzca ese regreso".

El primero de los cuatro atentados de los que se responsabiliza a Ramírez ocurrió el 29 de marzo de 1982 con la explosión de una bomba en el tren "Capitole" de París a Toulouse y causó cinco muertos y 28 heridos.

El segundo, con un coche bomba en el centro de París, fue perpetrado el 22 de abril de ese año ante la sede de un periódico árabe-libanés, y el venezolano lo vinculó durante el juicio con los servicios secretos sirios.

Y los dos últimos, ocurridos en la tarde del 31 de diciembre de 1983 contra la estación de ferrocarril de Marsella y contra un tren que había salido de esa ciudad en dirección de París, el ya condenado los atribuyó al Grupo Antiterrorista de Liberación (GAL) que se había creado contra ETA.

"Carlos" fue capturado en una operación del espionaje francés en Sudán en agosto de 1994 y en 1997 recibió la primera condena a cadena perpetua por haber matado a dos agentes secretos franceses y a un informador en París en 1975.