El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se mostró hoy "muy alarmado" ante el "uso excesivo" de la fuerza empleado contra los manifestantes en Egipto por las fuerzas de seguridad y pidió a la Junta Militar que actúe "con moderación" y garantice el respeto a los derechos humanos.

"El secretario general está altamente alarmado por el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes y pide a las autoridades de transición que actúen con moderación y respeten los derechos humanos, incluido el derecho a la protesta pacífica", dijo el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en un comunicado.

El máximo responsable de la ONU reconoció así su "gran preocupación ante el resurgimiento de la violencia en El Cairo, que ha provocado muertes entre los civiles y centenares de heridos".

Ban subrayó la importancia de que se mantenga "una atmósfera de calma" para apoyar el proceso electoral que vive Egipto "como parte de su transición a la democracia y el rápido establecimiento de un Gobierno civil" en el país norteafricano, donde el pasado febrero se derrocó al régimen de Hosni Mubarak.

El Cairo vive estos días una nueva oleada de disturbios que han derivado en choques entre manifestantes y las fuerzas del orden, que han causado en el fin de semana doce muertos y 815 heridos.

El portavoz de la Junta Militar de Egipto, el general Adel Emara, negó este lunes la responsabilidad de los militares en los disturbios y acusó de haberlos orquestado a "fuerzas hostiles al pueblo egipcio" que intentan crear la discordia y "alentar los choques entre el Ejército y el pueblo, como sucede en algunos países cercanos".

Por su parte, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, advirtió hoy a los miembros de la Junta Militar de Egipto de que corren el riesgo de ser encausados por complicidad en crímenes graves si no actúan de inmediato contra la "brutal" represión en el centro de El Cairo.

"Urjo a los mandos militares y a los líderes políticos a actuar ahora, o ellos mismos corren el riesgo de ser procesados en el futuro por complicidad en crímenes graves", declaró la Alta Comisionada en un comunicado difundido en Ginebra.