Las autoridades brasileñas encontraron hoy restos de combustible en una playa de la ciudad de Angra dos Reis (Río de Janeiro) y afirmaron que investigan si esta procede de un vertido de gasóleo ocurrido el viernes en un petrolero.

El secretario de Medio Ambiente de Río de Janeiro, Carlos Minc, dijo a medios locales que el Instituto Estatal de Ambiente (Inea) va a investigar la procedencia del combustible y aseguró que ha notificado a la empresa Modec, dueña del navío plataforma Cidade de São Paulo, que causó el vertido el pasado viernes.

Modec calculó inicialmente que el derrame de gasóleo fue de cerca de 10.000 litros, aunque un director de la empresa, André Cordeiro, dijo hoy que el volumen vertido al mar podría ser inferior al 10 por ciento de esa cifra.

Este sábado el Inea anunció una multa de 10 millones de reales (unos 5,4 millones de dólares) a Modec, que dijo haber controlado el vertido, que supuestamente ocurrió por un error humano.

Cordeiro indicó a medios locales que es "bastante improbable" que el combustible encontrado en la playa de Bonfim sea del navío plataforma, porque su consistencia es diferente al gasóleo usado en el Cidade de São Paulo.

Responsables del Inea sobrevolaron hoy la bahía de Angra, donde se produjo el accidente, y avistaron dos manchas, una de 1.500 metros de extensión por 200 metros de anchura y otra menor, de 200 por 300 metros, en cuya dispersión trabajan los técnicos de Modec desde el sábado.

Minc dijo que este vertido "es infinitamente menor" al derrame de petróleo ocurrido el pasado noviembre en un pozo de la estadounidense Chevron, en la cuenca de Campos, a 120 kilómetros del litoral de Río de Janeiro.

Chevron calcula que se vertieron al mar 2.400 barriles de crudo, aunque las autoridades de Río de Janeiro creen que pudieron ser cerca de 15.000 barriles, lo que ha motivado que se apliquen varias multas a la petrolera estadounidense.

No obstante, en la opinión del secretario el impacto ambiental del vertido ocurrido este viernes puede ser "mucho mayor", ya que sucedió en una región "bastante sensible del punto de vista de la biodiversidad".

La bahía de Angra, cerrada por Ilha Grande, es una zona de aguas mansas, salpicada de numerosas islas con vegetación tropical exhuberante que además de tener gran valor biológico, es una importante zona turístic