El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, aseguró hoy que se opone a la prórroga de dos meses del recorte sobre el impuesto de la nómina, aprobada por el Senado ayer.

Boehner, republicano por Ohio, hizo estas declaraciones en la cadena NBC, con las que sugirió que habría que buscar un nuevo modelo para que fuera aceptado por ambas cámaras.

"Está claro que yo y nuestros miembros nos oponemos a la iniciativa del Senado", dijo.

Boehner quiere una prórroga de un año de duración de la reducción de impuestos que la Cámara apoya, pero los demócratas del Senado y la Casa Blanca se oponen a esa medida.

"Yo creo que dos meses ya van abriendo camino", añadió respecto de la iniciativa para llevar a cabo su propuesta.

Boehner sugirió que ambas cámaras firmen su proyecto de ley y después, amparadas en la Constitución, puede haber una conferencia formal entre la Cámara y el Senado.

La medida ratificada ayer por el Senado contiene una disposición en la que los republicanos exigen a la Casa Blanca la aprobación de la construcción de un oleoducto de Canadá al Golfo de México, que promete miles de puestos de trabajo.

Este acuerdo es una solución temporal para que los trabajadores estadounidenses puedan disfrutar de una rebaja del dos por ciento a las retenciones en sus nóminas, uno de los caballos de batalla del presidente Barack Obama, que considera este ahorro básico para apoyar a la clase media estadounidense.

Pese a esta posible prórroga, las diferencias persisten en cómo financiar los recortes fiscales y las prestaciones durante todo el año 2012, ya que los republicanos se niegan a que se haga aumentando los impuestos a las personas con ingresos anuales superiores al millón de dólares.

Además, la oposición republicana ha conseguido que los demócratas acepten una provisión a la ley para que el Gobierno acelere su decisión sobre el futuro del oleoducto de Canadá al Golfo de México, denominado Keystone XL.

Obama se ha opuesto en repetidas ocasiones a que los recortes de impuestos estén condicionados a la rápida aprobación del proyecto del oleoducto Keystone XL, ya que se debe revisar el impacto medioambiental del proyecto.

Obama anunció recientemente que pospondría su decisión final sobre el oleoducto, que crearía miles de empleos durante su construcción, hasta después de las elecciones de noviembre de 2012.