El descenso del América de Cali a la segunda división del fútbol colombiano tras la derrota 4-3 por penales ante Patriotas de Tunja generó graves desórdenes que dejaron 15 heridos, 62 detenidos y destrozos en locales comerciales y automóviles, dijo el domingo la policía.

Los primeros incidentes ocurrieron en el estadio Pascual Guerrero de Cali y se extendieron a sus alrededores avanzada la noche del sábado.

La policía se vio en aprietos para controlar a los fanáticos que saltaron a la cancha con la aparente intención de agredir a los futbolistas. También trataron sin éxito de llegar al vestuario del equipo rojo.

Los revoltosos atacaron a la policía con palos y piedras, de acuerdo con imágenes transmitidas por la televisión.

Los barrabrava lanzaron una 'papa bomba' (pequeño explosivo artesanal) e hicieron a cinco aficionados, otros fueron agredidos con arma blanca, golpeados y lesionados con diversos proyectiles, precisó la policía el domingo.

Los heridos más delicados y dos personas con principio de infarto cardiaco fueron recluidos en el Hospital Departamental, indicó la Cruz Roja.

El aficionado Jorge Alvear — supuestamente herido en el estadio con arma blanca — fue auxiliado por los bomberos.

Los barrabrava ademas destruyeron la estación Estadio del Mío (transporte público), locales comerciales y causaron diversos daños a automóviles, según las autoridades.

"Hubo dos invasiones a la cancha y afortunadamente fueron controladas, se presentaron algunos daños en 16 establecimientos comerciales a las afueras del estadio, nueve vehículos averiados, 62 retenidos, 42 armas blancas incautadas, no tuvimos fatalidades (muertos)", anunció domingo a los medios el general Rodolfo Palomino, director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional.

Originalmente se hablo de más de 160 vehículos dañados.

El alcalde de la ciudad Jorge Iván Ospina por su parte hizo un llamado a los hinchas para que se tranquilicen y promuevan la reorganización de su club.

"La circunstancia de duelo (por el descenso) que yo también vivo como americano, debe ser una oportunidad para reinventar (reorganizar) el equipo y sacarlo adelante", dijo Ospina el domingo a los periodistas.

América — en el pasado controlado por los confesos capos del narcotráfico Gilberto y Miguel Rodríguez — hoy en cárceles de los EE:UU donde purgan largas pena, ahora soporta serios problemas económicos y feroces pugnas internas.

El equipo viene dando tumbos desde hace tiempo y el descenso complicó el mal momento después de sus años de gloria en los cuales ganó 13 títulos y disputó cuatro finales de la Copa Libertadores.