Los equipos de rescate buscan hoy a las cientos de personas dadas por desaparecidas tras las inundaciones registradas en el sur de Filipinas, que han causado al menos 446 muertos.

En las tareas de rescate las personas desaparecidas y que la Cruz Roja Filipina estima que se aproxima al millar, se centran en aldeas de las provincias de Iligan y Cagayan de Oro y en estas participan voluntarios, soldados y funcionarios del departamento de Protección Civil.

Hasta anoche habían sido recuperados 215 cadáveres en la ciudad de Cagayan de Oro y otros 144 en la vecina Iligan, ambas en Mindanao.

Otras 57 víctimas fueron halladas en distintas aldeas de la provincia de Bukidnon, 21 en la isla de Negros y nueve en el Valle de Compostela, Zamboanga del Norte y Surigao del Sur, de acuerdo a los datos facilitados por la organización humanitaria.

La tormenta tropical "Washi", que entró la madrugada del sábado en el archipiélago con fuertes vendavales, ha causado graves inundaciones en el sur de Filipinas a causa de las copiosas lluvias.

Las autoridades prevén que el número de víctimas mortales aumentará a medida que progresen las operaciones de búsqueda y rescate en la región septentrional de la isla de Mindanao.

Los expertos de las agencias internacionales identifican el chabolismo como el principal factor del gran número de víctimas que causan en Filipinas los desastres naturales y que evidencian el mal estado de las infraestructuras.

La incontrolada deforestación también favorece las riadas y avalanchas de tierra que son frecuentes durante la estación lluviosa que por lo general comienza en mayo y concluye en noviembre.