Estados Unidos dará más tiempo al incipiente gobierno libio para que controle a las milicias que derrocaron a Moamar Gadafi antes de determinar la asistencia que habrá de proveerle, dijo el sábado el secretario de defensa estadounidense Leon Panetta.

En conferencia de prensa con el primer ministro libio Abd al-Raheem al-Keeb, Panetta expresó confianza en que el nuevo gobierno libio alcance a todos los grupos dispares y logre integrarlos en "una sola Libia". Estados Unidos proveerá cualquier asistencia que necesiten los libios, agregó.

Panetta, al que acompaña el general Carter Ham, jefe del Comando para Africa de Estados Unidos, llegó el sábado, siendo el primer jefe del Pentágono que pone pie en suelo libio tras el derrocamiento de Gadafi en una guerra civil que duró ocho meses.

Al-Keeb dijo confiar en que el gobierno logrará un acuerdo con los grupos paramilitares.

En su recorrido por la ciudad, Panetta atravesó huertos de naranjas, ruinas de edificios bombardeados así como el recinto incendiado y cubierto de grafitos que Gadafi ocupó alguna vez.

En diversas azoteas ondeaban banderas verdes, negras y rojas, adornadas con una estrella y la medialuna. Esta bandera es la utilizada por el nuevo gobierno.

Entre tantos grafitos en árabe que cubren los muros del recinto había un pequeño comentario en inglés: "Gracias EEUU/GB".

Panetta también efectuó una visita emotiva a lo que los historiadores creen es la tumba de 13 marineros estadoundiesnes que murieron en 1804.

Estos decesos ocurrieron durante una explosión en el barco de guerra estadounidense Intrepid, que fue destruido cuando ingresaba en el puerto de Trípoli para atacar embarcaciones piratas que habían capturado una fragata estadounidense.

Panetta caminó por el pequeño cementerio amurallado que contiene una veintena de tumbas. En una esquina están las cinco sencillas tumbas blancas de los marineros estadounidenses.