Cesaria Evora, quien comenzó a cantar siendo adolescente en los bares de Cabo Verde a fines de los 50 y ganó un Grammy en 2003 por llevar la música de las islas africanas al mundo murió el sábado. Tenía 70 años.

Conocida como la "diva descalza" por actuar siempre sin zapatos, murió en el hospital Baptista de Sousa en Mindelo, en su isla natal caboverdiana de Sao Vicente, informó su sello grabador Lusafrica.

Evora, conocida por sus amigos como Cize, cantaba la morna, la música tradicional de las islas de Cabo Verde, una antigua colonia portuguesa. Es una música compleja, enternecedora, que mezcla una serie de influencias surgidas de las tradiciones africanas y de los marineros de todas partes que visitaban las islas.

Generalmente cantaba en el idioma de las islas, pero el público que no comprendía la letra se veía conmovido por su interpretación, su ausencia de aires de diva y el ritmo contagioso de la música.

Su estilo motivó comparaciones con la cantante estadounidense de jazz Billie Holiday. "Ella es parte de la aristocracia de las cantantes de bar", escribió el periódico francés Le Monde en 1991, y añadió que Evora tenía "una voz que derrite el alma".

La fama internacional le llegó a Evora en la madurez de su vida. Su álbum "La Diva Aux Pieds Nus" (La Diva Descalza), grabado en Francia, lanzó su carrera internacional.

Su álbum de 1995 "Cesaria" se vendió en más de una decena de países y le mereció su primera nominación al premio Grammy, y presentaciones en importantes salas de conciertos en todo el mundo.

En el 2003 ganó el Grammy en la categoría de música internacional por el álbum "Voz D'Amor".

Fumadora empedernida durante décadas, Evora recibió un diagnóstico de problemas cardiacos en el 2005. Sufrió derrames en el 2008 y en septiembre del 2011, cuando anunció que se retiraba.

Evora tuvo un hijo y una hija con hombres diferentes, pero nunca se casó.