Los ocho principales bancos lusos tienen que dotar en total 838 millones de euros de sus carteras de crédito, según una evaluación realizada por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que divulgó hoy el Banco de Portugal.

La inspección realizada por la troika, que forman el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE), revela que los bancos lusos necesitan aumentar las provisiones de sus créditos más de lo que pensaban para cumplir las exigencias de solvencia de la banca comunitaria.

El Banco de Portugal informó hoy del resultado de la evaluación, que fijaba las dotaciones totales en 838 millones de euros a 30 de junio pasado.

Pero desde entonces varios bancos lusos han realizado ya provisiones por más de doscientos millones de euros para cubrir los problemas de sus carteras crediticias y, según la entidad, el total de las dotaciones que precisa el sistema bancario portugués es ahora de unos 600 millones de euros.

Las entidades analizadas por la troika fueron el Banco Comercial Portugues (BCP), Banco Portugués de Inversión (BPI), Caixa Geral de Depósitos (CGD), Banco Espírito Santo (BES), Caixa Económica Montepio Geral (CEMG), Santander Totta, BANIF, Sistema Integrado de Crédito Agrícola Mutuo (SICAM) y varias filiales.

La semana pasada la Autoridad Bancaria Europea (EBA) anunció que los bancos portugueses necesitan 6.950 millones de euros, 854 millones menos de lo previsto, para cumplir con los nuevos requisitos comunitarios a esas entidades.

La banca lusa precisa de ese refuerzo de fondos para cumplir un ratio de capital de máxima calidad (core Tier 1) del 9%, exigido antes de julio de 2012.

La suma es menor a la recomendada a finales de octubre, cuando la EBA aconsejó un refuerzo de 7.804 millones de euros para capitalizar las instituciones financieras lusas ante los efectos de la crisis de la deuda y las malas perspectivas económicas de Portugal.