El líder opositor Vittal Kamerhe, derrotado en los comicios presidenciales del 28 de noviembre en la República Democrática del Congo (RDC), pidió hoy una mediación internacional para evitar una crisis postelectoral.

Kamerhe, líder de la Unión para la Nación Congoleña (UNC), hizo ese llamamiento tras el veredicto de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de este viernes que confirmó la victoria del presidente congoleño, Joseph Kabila, en los comicios.

La CSJ avaló los resultados provisionales emitidos por la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI), que dieron el triunfo a Kabila con el 48,95 por ciento de los votos, frente al 32,33 por ciento de su máximo rival, el opositor Etienne Tshisekedi.

"Pido una mediación de la comunidad internacional para desactivar la crisis", afirmó Kamerhe en una rueda de prensa en Kinshasa.

Con su veredicto, la Corte desestimó una demanda presentada por el propio líder de la UNC para anular los comicios por supuestas irregularidades.

Kamerhe, tercer candidato más votado con un 7,74 por ciento de los sufragios, fue el único de los 11 aspirantes que impugnó los resultados de la CENI ante la Corte Suprema.

El jefe de la UNC reiteró hoy su confianza en Tshisekedi, líder de la Unión para la Democracia y el Progreso Social (UDPS), e instó a la toda la oposición a agruparse en torno a ese veterano opositor.

Kamerhe afirmó que, según sus datos, Tshiesekedi ganó las elecciones, frente a los resultados de la CENI avalados por la CSJ.

El dirigente opositor mostró actas electorales de la provincia de Katanga, donde la CENI -según él- quitó a Tshisekedi más de 2.000 votos en beneficio de Kabila, así como carnés de electores supuestamente usados por menores de edad que votaron a Kabila.

"No quisimos enseñar todo esto ayer (viernes) ante la CSJ sabiendo cómo funciona", afirmó Kamerhe, quien instó a Kabila a reunirse con la oposición para buscar una salida pues "la crisis está ya aquí".

Antes del pronunciamiento de la CSJ, el líder de la UNC había abogado por la formación de un Gobierno de transición para evitar la crisis, postura compartida por otros partidos opositores.

El pasado día 12, Kabila admitió que hubo fallos en las elecciones, pero defendió la credibilidad de los resultados.

Tres días antes, Tshisekedi rechazó los resultados, que tildó de "verdadera provocación", y se autoproclamó presidente del país.

La Unión Europea y EEUU, entre otros, han criticado esta semana la falta de transparencia y credibilidad de los comicios congoleños.

La población de Kinshasa acogió hoy con indiferencia la decisión de la CSJ, y no se registraron manifestaciones, ni por parte de la oposición ni de los partidarios del presidente Kabila.

La proclamación de los resultados por la CENI a principios de este mes originó violentos enfrentamientos entre seguidores de Tshisekedi y las fuerzas de seguridad en varios barrios de la capital, en los que murieron al menos cuatro personas, según fuentes policiales, y muchos más, según la oposición.

Los comicios del 28 de noviembre fueron los segundos democráticas, tras los de 2006, en este país desde la caída del dictador Mobutu Sese Seko en 1997.

La RDC está inmersa aún en un proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003) que implicó a varios países africanos, y tiene desplegada la mayoría de las fuerzas internacionales de paz de la ONU, con unos 22.000 militares.