El dueño de una granja productora de lácteos se declaró culpable de emplear a inmigrantes guatemaltecos no autorizados a permanecer en el país, se informó el sábado.

John Barney, de 47 años, enfrenta seis meses de libertad condicional y una multa de 3.000 dólares pagadera a la familia del difunto trabajador Porfirio López, dijeron fiscales federales.

Barney, uno de los dueños de la empresa láctea Butterville Farms, reconoció haber dado empleo a por lo menos ocho guatemaltecos que entraron al país de manera clandestina.

El 20 de marzo, personal de emergencias respondió a un llamado desde la granja donde se había producido un deceso.

Durante la investigación, la policía determinó que varios trabajadores eran ciudadanos guatemaltecos que se encontraban en Estados Unidos sin papeles, entre ellos López, quien murió en un accidente.

El abogado de Barney dijo que el empresario rural había contratado un servicio regentado por un ex funcionario del departamento de trabajo estatal que verifica los papeles de los solicitantes de trabajo extranjeros.