El Gobierno británico convocó al embajador de Uruguay en Londres para pedir explicaciones y expresarle la "gran preocupación" generada por la decisión del presidente José Mujica de prohibir la entrada en puertos uruguayos de barcos con bandera de las islas Malvinas.

Según un comunicado de la embajada británica en Montevideo difundido hoy por la prensa local, el Gobierno de David Cameron consideró la decisión de Uruguay "potencialmente muy inquietante", y en ese sentido dijo "estar considerando cuidadosamente" sus "próximos pasos".

"Ni nosotros ni las Islas Falkland (Malvinas) nos doblegaremos ante aquellos que buscan intimidar o chantajear a las islas", dice el comunicado.

La cancillería británica agregó que "sería muy decepcionante que Uruguay haya resuelto apoyar los vergonzosos intentos de Argentina para dañar la economía y el modo de vida de los pobladores del pequeño archipiélago bloqueando su acceso al libre comercio".

Londres insistió en que no tiene dudas de la soberanía del Reino Unido sobre las Malvinas y subraya que "continuaremos apoyando el derecho de los pobladores" de esas islas a decidir su propio futuro político.

El jueves, el presidente Mujica señaló a través de un comunicado de la Presidencia que "existe una definición política para que no se permita el ingreso a puertos uruguayos de buques que utilicen bandera de las Islas Malvinas, cuya soberanía es reclamada por Argentina con el apoyo de Uruguay".

Ese comunicado era una respuesta a una nota periodística según la cual Uruguay recibía presiones argentinas para impedir la entrada de barcos de Malvinas a sus puertos, un extremo que fue negado por el Gobierno de Montevideo.

Mujica recordó, además, que "barcos mercantes con bandera inglesa pueden ingresar a puertos uruguayos como los de cualquier otro país".

Inmediatamente la embajada británica en Uruguay solicitó información sobre esa medida y el embajador británico, Patrick Mullee, solicitó una entrevista al ministro uruguayo de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, para analizar el tema.

Es habitual que buques pesqueros de varios países, entre ellos españoles, que faenan en el Atlántico sur utilicen la bandera de las Islas Malvinas por cuestiones de conveniencia comercial.

La mayoría de esos buques utilizan el puerto de Montevideo para el cambio de tripulación y para abastecerse de combustible, alimentos, reparaciones y otros servicios.

La soberanía de las Malvinas enfrenta a Gran Bretaña y Argentina desde 1833 y fue motivo de una guerra en 1982 que finalizó con victoria de los ingleses y decenas de víctimas en ambos bandos.

En 2010 Uruguay impidió la entrada en el Puerto de Montevideo de un buque de la Armada Británica que hacía escala en su ruta hacia las Malvinas.

El año pasado los 32 países de América Latina y el Caribe reunidos en una Cumbre del Grupo de Río en México aprobaron por unanimidad respaldar la reclamación de Argentina al Reino Unido por la soberanía de las Malvinas.