El Gobierno brasileño "no va a permitir" que el real se vuelva a apreciar a los niveles máximos que registró entre enero y agosto pasados, que encendieron la alarma en la industria, afirmó hoy el ministro de Hacienda, Guido Mantega.

"Todos los países están desesperados para exportar más y usan todas las armas que tienen. El arma del cambio es la principal. Por eso tomamos varias medidas en el campo del cambio y las vamos a continuar tomando", dijo Mantega en una entrevista a los medios del grupo Estado.

Mantega, principal responsable de la política económica del Gobierno, indicó que la cotización actual (1,85 reales por dólar) es "más favorable" para la industria que la de los meses anteriores.

Desde agosto de 2010 la divisa brasileña se apreció constantemente hasta llegar el pasado julio a una cotización de 1,53 reales por dólar, un nivel que ha tenido impacto en la balanza comercial del país, sobre todo en la del sector industrial.

Entonces el Gobierno brasileño tomó una serie de medidas para reducir la rentabilidad de las operaciones en el mercado futuro de divisas que, unidas a la crisis europea, han contribuido para volver a depreciar el real frente al dólar paulatinamente.

En la entrevista, el ministro también consideró que el riesgo de inflación "está mucho más moderado", lo que va a permitir reducir la tasa de tipos de interés, actualmente en el 11 %.

Según Mantega, la bajada de los tipos y la tasa de cambio más favorable, unidas a una política de inversiones públicas en infraestructuras, van a contribuir a recuperar la economía brasileña en 2012.

"Brasil es un país que continúa con dinamismo, creciendo más de 3 % (en 2011), un nivel bastante favorable en un año de crisis internacional. Tengo datos que muestran que, en noviembre y diciembre, la economía ya volvió a crecer", afirmó.

La economía brasileña se estancó en el tercer trimestre y entre enero y septiembre acumula un avance del 3,2 % del producto interior bruto (PIB).

En relación a 2012, Mantega mantuvo su previsión de un crecimiento de entre el 4 % y el 5 %, cifra que se sitúa por encima de los cálculos del mercado, que sitúan al PIB brasileño en el 3,4 %.