La puesta en órbita del satélite chileno Fasat-Charlie, que fue lanzado el viernes desde una base en la Guayana Francesa a bordo del cohete ruso Soyuz ST, culminó hoy con éxito con el primer contacto con el centro de operaciones de Chile desde el que se operará.

"Los cinco hitos que componen la fase inicial de lanzamiento y puesta en órbita del satélite chileno han resultado exitosamente de acuerdo a lo planificado y sin ningún inconveniente que reportar", declaró este sábado el ministro de Defensa, Andrés Allamand.

El lanzamiento se produjo a las 23.03 horas del viernes (02.03 GMT del sábado) desde la ciudad de Kourou, en la Guayana Francesa, a bordo de un cohete que transportaba otros cinco satélites franceses.

En una visita al Centro de Control Satelital situado en la base aérea El Bosque, en Santiago de Chile, el ministro explicó que a las 03.42 horas (6.42 GMT) se pudo constatar que la altura, la inclinación y la circularidad de la órbita del satélite eran las adecuadas.

El primer contacto con la Tierra se estableció a las 4.24 horas (7.24 GMT), a través de una estación ubicada en el norte de Suecia, cerca del Círculo Polar Ártico, y permitió confirmar que el panel solar se había desplegado correctamente y se había iniciado el ciclo de carga de las baterías.

Posteriormente, el satélite mantuvo cuatro contactos adicionales y, a las 11.18 horas (14.18 GMT), tal como estaba previsto, se realizó la primera comunicación con el Centro de Control Satelital de Santiago de Chile, desde el que se operará el dispositivo.

A partir de este momento se inicia una segunda fase de pruebas en órbita, que se prolongará durante seis semanas, en que se calibran y afinan los parámetros del vuelo orbital, se ajusta el telescopio que permite obtener las imágenes y se realizan todas las verificaciones de los sistemas.

"La tercera fase es la operación normal del satélite y la obtención de las imágenes", que debería comenzar dentro de mes y medio, señaló el ministro.

El satélite fue desarrollado de forma conjunta entre la Agencia Francesa del Espacio (CNES) y el consorcio europeo EADS Astrium.

El aparato entregará imágenes que se utilizarán en labores como inteligencia y monitoreo de fronteras hasta en aplicaciones civiles, como planificación agrícola y urbana, control de desastres y protección del medio ambiente.

Tras el lanzamiento, el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Jorge Rojas, resaltó además sus usos en defensa y política exterior.

"Nos permitirá tener el desarrollo espacial que Chile necesita para generar los niveles de disuasión que la política exterior requiere en su manejo", recalcó.

El satélite, que pesa unos 130 kilos y tiene 1,4 metros de alto, se desplazará por una órbita de 620 kilómetros de distancia de la Tierra a una velocidad de 7,5 kilómetros por segundo y tendrá una vida útil de cinco años.

Este es el tercer satélite que Chile envía al espacio, y con él se pretende ingresar de forma definitiva en la carrera espacial, según un comunicado del Ministerio de Defensa.

El primero, el Fasat-Alfa, fue lanzado en 1995, pero no logró separarse de su cohete, mientras que el segundo, el Fasat-Bravo, se puso en órbita en 1998 y estuvo operativo hasta 2001, cuando presentó fallas en el proceso de carga de sus baterías.