China censura la información sobre las revueltas en la localidad de Wukan (sur) e impide hoy el acceso a los periodistas que se han desplazado para informar sobre el asedio que sufren sus vecinos, tras meses de protestas, por la expropiación de sus tierras.

La periodista israelí Rachel Beitarie aseguró hoy, a través de su servicio de microblog de Twitter, que policías de paisano le impidieron acceder a Wukan, sitiada por decenas de vehículos militares, y que la han obligado a desplazarse a la vecina ciudad de Lufeng.

Sólo algunos periodistas extranjeros han logrado acceder a Wukan, donde las manifestaciones populares repuntaron de nuevo después de que ayer se oficiara una ceremonia en honor de Xue Jinbo, uno de sus portavoces, que falleció el pasado día 11 bajo custodia policial.

Los periodistas presentes en Wukan señalan a través de Twitter (sólo es accesible en China mediante un servidor interpuesto o VPN) que una nueva protesta ha dado comienzo hoy y sus participantes gritan eslóganes como "¡Amamos a nuestro país!, ¡Abajo la corrupción! y ¡Larga vida al Partido Comunista de China!"

El corresponsal del diario británico "Daily Telegraph", Malcolm Moore, que en los últimos días ha estado informando desde el interior de Wukan, decidió abandonar ayer la localidad porque su presencia ponía en peligro la seguridad de los vecinos.

Los habitantes de Wukan pidieron a las autoridades que investigaran la muerte de Xue, pero en lugar de acceder a esta petición, los militares mantienen sitiada a la población e impiden que la prensa hable con los manifestantes.

Los campesinos dicen que están dispuestos a morir, porque tras la expropiación de las tierras lo han perdido todo, y aseguran que sólo podrán resistir el asedio durante 10 días más, después de que las fuerzas de seguridad bloquearan los suministros de agua y alimentos.

No obstante, los sitiados están consiguiendo pollos y otros alimentos de contrabando y donando comida a los más pobres, según esos periodistas desplazados a Wukan.

La organización de defensa de la libertad de expresión Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunció hoy que el aparato de censura chino se ha puesto en marcha para eliminar cualquier información sobre la localidad rebelde de la provincia sureña de Cantón (Guangdong).

Según RSF, Wukan ha sido eliminado de las redes sociales, como el servicio de microblog Weibo, de Sina.com, el más popular de China, con 250 millones de usuarios, y en los motores de búsqueda, así como los vídeos caseros que los campesinos habían filtrado en internet sobre la situación en el pueblo rebelde.

Uno de los vídeos más populares sobre lo que está sucediendo en esta localidad de 12.000 habitantes se llama "Las semillas de Wukan" y puede verse en el servicio de Vimeo (http://vimeo.com/33724181) y el canal sin ánimo de lucro New Tang Dynasty (NTDTV) también está difundiendo imágenes en Youtube (http://www.youtube.com/watch?v=mdMqArgbTGU&feature=youtube_gdata).

RSF indica en un comunicado que la "censura delictiva" del régimen sólo es una señal del "nerviosismo que las autoridades sienten" hacia cualquier atisbo de emular una "Primavera Árabe" en su territorio y para ello intenta silenciar a Wukan, cuya rebeldía es emblemática de un problema de gran calado: la expropiación arbitraria de tierras.

"Están tratando de intimidar a los ciberciudadanos y obligarlos a auto-censurarse", agrega RSF sobre una censura que no es nueva y que se ha aplicado también este año a conflictos sociales similares, como los vividos en la localidad de Zhili o en la región de Mongolia Interior cuando dos pastores fueron atropellados.

Al menos otros dos periodistas y dos ciberdisidentes chinos han sido también interrogados en los últimos meses por haber desvelado casos de corrupción o de adulteraciones alimentarias en China.

Ayer, el gobierno local de Pekín anunció la entrada en vigor de nuevas regulaciones que exigen a los usuarios de servicios de microblog que se registren con su nombre auténtico, una medida considerada censora por RSF y que es susceptible de ser aplicada en otras ciudades y provincias de la segunda economía mundial.