Río de Janeiro recibirá el 2012 con la tradicional quema de fuegos artificiales en la playa de Copacabana, espectáculos musicales y una serie de acciones "ecológicamente correctas", según anunciaron hoy las autoridades municipales.

El pinchadiscos francés David Guetta y varios artistas locales animarán la multitudinaria fiesta de Copacabana que cada año congrega a unos dos millones de personas, en su mayoría vestidas de blanco, y que esta vez tendrá un toque ecológico.

Río de Janeiro albergará en junio de 2012 la cumbre de la ONU sobre desarrollo sostenible Río+20, motivo por el cual la ciudad quiere llamar la atención sobre la importancia de la preservación medioambiental y contribuir a la construcción de una planeta mejor.

"La sostenibilidad es uno de los asuntos más relevantes en todo el mundo y es importante que las personas perciban eso y hagan su parte, por ellas mismas y por las próximas generaciones", dijo hoy en una rueda de prensa el secretario municipal de Turismo, Antonio Pedro Figueira de Mello.

Con ese propósito, en los minutos finales del 2011 se llamará a la multitud a un momento de reflexión sobre el futuro de la Tierra mediante proyecciones en distintos puntos de la playa y, acto seguido, comenzará la cuenta atrás para recibir el 2012 con los fuegos artificiales.

Mensajes sobre la importancia de preservar el medio ambiente con acciones simples, como el reciclaje doméstico y el transporte en bicicleta, serán exhibidos durante toda la programación.

Adicionalmente, parte de los materiales usados en el montaje de la fiesta serán reciclados por una ONG para fabricar distintos productos.

La quema de fuegos estará a cargo de la empresa española Pirotecnia Igual, de Barcelona, y los diseños que iluminarán el cielo carioca serán inspirados en la energía solar, el agua, la fauna, la flora y el viento, según los organizadores.

En el espectáculo pirotécnico, que tendrá una duración de 16 minutos, se usarán 24 toneladas de pólvora y, para neutralizar la contaminación producida por la fiesta, se plantará un número no precisado de árboles de especies nativas del Bosque Atlántico en la cuenca del río Guandu, que abastece de agua a Río de Janeiro.