El nuevo torpedero de los Marlins de Miami, el dominicano José Reyes, cometió un error el viernes cuando hablaba del cambio obligado de su compatriota y nuevo compañero Hanley Ramírez a tercera base.

"No puedo esperar a jugar para... eh, con Hanley", dijo Reyes en inglés.

Si Reyes jugara para Ramírez, éste no tendría que haber cedido a regañadientes la posición del campocorto.

El ex Mets de Nueva York firmó la semana pasada un contrato de seis años por 106 millones de dólares con Miami y desde entonces, según dijo, no ha hablado con su amigo y compatriota.

Mientras, circulan versiones de que Ramírez no está contento con el cambio de posición.

"Ni bien tenga la oportunidad, voy a hablar con él porque somos muy buenos amigos", dijo Reyes. "Los dos estamos aquí por una razón, para ganar la Serie Mundial. No importa dónde voy a jugar yo o dónde va a jugar él".

Reyes y otra adquisición estelar de Miami, el taponero Heath Bell, visitaron el viernes las tiendas del equipo. Ambos dijeron que esperan mucho de los Marlins luego que éstos gastaron 191 millones en jugadores, incluido el zurdo estelar Mark Buehrle.

"Si ves la alineación y los jugadores que tenemos, piensas que podemos competir con cualquiera", dijo Reyes.

Tras terminar el 2011 de 72-90, los Marlins contrataron al manager venezolano Ozzie Guillén y se mudaron a un nuevo estadio en la Pequeña Habana. Con la llegada de los jugadores libres, están cargados de optimismo.

"Queremos ganar ahora", dijo Bell. "Los Marlins tenían talento el año pasado y en años anteriores, pero no lograron las cifras que querían. Necesitaban agregar algunas piezas al rompecabezas".

"Con gente como Buehrle y José, y ojalá que yo pueda cerrar los partidos como en el pasado, creo que eso ayudará a este club talentoso a ganar la división y ojalá la Serie Mundial".