El plan de un agricultor de transformar una vivienda en hogar para trabajadores migrantes ha recibido críticas furibundas en el oeste de Michigan.

La comisión de planificación municipal de Port Sheldon no suele atraer a mucha gente a sus reuniones, pero medio centenar de personas acudieron a la del miércoles por la noche, informó el periódico local The Grand Rapids Press.

Lisa DeWilde preguntó a la comisión si dejarían a niñas adolescentes solas en casa si varios hombres solteros vivieran en la casa vecina. Dijo que estaba "horrorizada" por la propuesta.

El periódico Holland Sentinel informó que Carl Nelson, quien posee una plantación de arándanos en el condado de Ottawa, pretendía remodelar una vivienda para migrantes, la que tendría seis dormitorios y tres baños.

Bert Jara, de la organización Latinoamericanos Unidos para el Progreso, dijo que nadie se opondría si los migrantes fueran canadienses blancos.