Los presidentes de Honduras, Porfirio Lobo, y de Guatemala, Álvaro Colom, defendieron hoy en El Salvador la participación de los militares en sus países en tareas de seguridad junto a fuerzas policiales y otras autoridades civiles.

La gravedad de las amenazas de la delincuencia y el crimen organizado, especialmente el narcotráfico, hace necesario que los militares se sumen a las operaciones de seguridad, coincidieron ambos gobernantes.

Lobo y Colom hicieron declaraciones por separado a los periodistas en un breve receso durante la reunión del Grupo Consultivo sobre reconstrucción en los países centroamericanos afectados por las lluvias en octubre pasado.

"Cuando hay un nivel de delincuencia como los que tenemos nosotros, hay que hacer acopio de todo el esfuerzo que tengamos", y "no se justifica tener hombres en armas esperando una guerra que no se mira en el horizonte", argumentó Lobo.

Recordó que, además, la Policía de Honduras atraviesa por un proceso de depuración y reformas, ante la implicación de algunos de sus miembros en actividades delictivas.

"Claramente tenemos a la institución armada, que tiene la capacidad de ayudar a darle seguridad al pueblo hondureño, igual que en otros países de los nuestros", remarcó.

Lobo aseguró, sin embargo, que "son medidas temporales porque es muy peligroso que la institución armada" participe por mucho tiempo en operaciones de seguridad porque es peligroso que "salga contaminada también" por la delincuencia.

Al igual que "cuando hay emergencias" por desastres naturales, "en el resto de Centroamérica se da también hacer uso de las Fuerzas Armadas para que también ayuden a darle seguridad a nuestros pueblos", subrayó el presidente de Honduras.

Colom, por su parte, dijo que en Guatemala "la militarización es para complementar el esfuerzo de las autoridades civiles (...); allá el Ejército acompaña a la Policía Nacional Civil, a las fuerzas combinadas, particularmente en la lucha contra el narcotráfico".

"Guatemala ha dado un avance importante" en el combate del tráfico de drogas, aseveró.

Ejemplo de ello es que "ayer llegamos a los 95.000 millones de quetzales" (unos 12,2 millones de dólares) en incautaciones" de drogas, armas, aeronaves y otros bienes de narcotraficantes durante su Gobierno, aseguró Colom.

Sin embargo, "lo más importante es la captura de los capos" del narcotráfico; "de los 19 capos (de los) que todos oíamos hablar (hay) 12 capturados en Guatemala, uno en Honduras (Mario Ponce), que ya se extraditó ayer a Estados Unidos", y otros en Belice, expresó.

Un informe de organismos privados de derechos humanos de Centroamérica, difundido esta semana en San Salvador, calificó de "alarmante" el repunte de la militarización en Centroamérica con el pretexto de combatir la delincuencia.