La popularidad del primer ministro ruso, Vladímir Putin, quien concurrirá a las elecciones presidenciales en marzo, cayó hasta mínimos históricos, según varios sondeos divulgados hoy por medios rusos.

De celebrarse los comicios presidenciales el próximo domingo, Putin obtendría el 42 por ciento de los votos, según el Centro de Estudios de la Opinión Pública, Vtsiom.

Con estos índices Putin no lograría la victoria en primera ronda, señala la mayoría de los analistas, que coinciden en que de todas formas ganará los comicios presidenciales.

"Putin sigue siendo el líder. Saca una notable ventaja a los demás aspirantes a la presidencia en 2012. Los resultados de las elecciones parlamentarias afectaron su popularidad pero de manera insignificante", afirmó Valeri Fiódorov, presidente del Vstiom, citado por la agencia Interfax.

Según Vtsiom, a Putin le siguen el secretario general del Partido Comunista de Rusia, Guennadi Ziugánov (11 %); el dirigente del ultranacionalista Partido Liberal Democrático, Vladímir Yirinovski (9 %); y el líder del partido socialdemócrata Rusia Justa, Serguéi Mirónov (5 %).

Otra encuesta de la Fundación de Opinión Pública (FOP) muestra que la popularidad de Putin cayó en diciembre hasta el 44 por ciento frente al 54,4 de noviembre.

Sin embargo, el portavoz del primer ministro, Dmitri Peskov, atribuyó el descenso de la popularidad de Putin a ciertos factores de carácter emocional, habituales en épocas postelectorales.

"En general, los índices de popularidad de Putin permanecen en un nivel bastante alto aunque sí se dan oscilaciones. Es normal", dijo Peskov, citado por agencias rusas, quién no dudó en augurar un próximo ascenso de los índices de popularidad de Putin.

Los resultados de los sondeos llegan después de las más de cuatro horas de emisión en directo en los principales canales de televisión en la que el primer ministro respondió a las preguntas de los ciudadanos y destacadas personalidades de Rusia.

Rusia celebró el 4 de diciembre elecciones parlamentarias que dieron la victoria al partido oficialista Rusia Unida (RU) de Vladímir Putin, lo que provocó multitudinarias manifestaciones de protesta en decenas de ciudades rusas por el supuesto fraude a favor del RU.