Los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) rechazaron hoy los cargos presentados contra el líder rebelde ruandés Callixte Mbarushimana por supuestos crímenes de guerra y lesa humanidad y decretaron su puesta en libertad.

La mayoría de la cámara encargada del caso decidió no confirmar los cargos al considerar que no hay suficientes pruebas para creer que Mbarushimana pueda ser considerado responsable de los delitos que se le imputaban, según un comunicado de la CPI.

"Esta decisión no impide al fiscal solicitar de nuevo la confirmación de los cargos contra Callixte Mbarushima si la petición va acompañada de pruebas adicionales", explicó la Corte con sede en La Haya.

Tanto la Fiscalía como la defensa pueden recurrir la decisión de los jueces y la orden de puesta en libertad.

Mbarushimana, de 48 años y detenido en septiembre de 2010 en Francia, es uno de los líderes del movimiento rebelde Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), un grupo que hasta agosto de 2010 estuvo implicado en más de 300 violaciones en la provincia congoleña de Kivu del Norte, según la Fiscalía de la CPI.

Ésta asegura que el acusado tuvo un papel de liderazgo y contribuyó en la ejecución de los crímenes, según sostuvo el fiscal Fatou Bensouda el pasado septiembre, durante la primera de las vistas de confirmación de cargos.

La defensa ha sostenido en todo momento que los fiscales no tienen suficientes pruebas y que la acusación solamente se basa en "fuentes inverificables".

La fiscalía de la CPI abrió en junio de 2004 la investigación por crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos en la República Democrática del Congo (RDC), en el marco de la cual se han abierto los casos contra Thomas Lubanga, Germain Katanga, Mathieu Ngudjolo Chui y Bosco Ntaganda, el último de los cuales todavía no ha sido detenido.