Miles de niños sufrieron abuso sexual en instituciones católicas holandesas, y autoridades de la iglesia sabían de los abusos, pero no respondieron adecuadamente ni ayudaron a las víctimas, de acuerdo con resultados de una larga investigación dados a conocer el viernes.

El arzobispo de Utrecht, Wim Eijk, se disculpó con las víctimas a nombre de la Iglesia católica de Holanda y dijo que el reporte "nos llena de vergüenza y dolor".

El informe dice que funcionarios católicos no lidiaron con los abusos, que abarcaron desde "insinuaciones sexuales no deseadas" a graves abusos sexuales, en un intento por evitar un escándalo.

La investigación fue iniciada luego de denuncias de numerosos casos de abusos en un claustro, que rápidamente se extendieron a acusaciones similares en instituciones católicas en todo el país, en un escándalo similar a los ocurridos en otras partes del mundo.

Se sospecha que el número de víctimas que pasaron parte de su infancia en instituciones de la iglesia está entre 10.000 y 20.000, de acuerdo con un resumen del reporte, que investiga acusaciones que datan de 1945.

La comisión recibió unas 1.800 denuncias de abusos en escuelas católicas, seminarios y orfanatos y dijo que las instituciones sufrieron "ausencia de supervisión". La comisión entonces realizó un estudio de la población en general para un análisis más exhaustivo de la magnitud y naturaleza del abuso sexual de menores — tanto en la iglesia como fuera de ella.

Basado en un sondeo de más de 34.000 personas, la comisión estimó que uno de cada 10 niños holandeses sufrieron alguna forma de abuso en la sociedad en general. La proporción aumentó a 20% entre los niños que se pasaron parte de su infancia en una institución como un orfanato o un internado, católico o no.

La comisión fue establecida el año pasado bajo el ex ministro de Gobierno Wim Deetman, quien dijo que no había dudas de que la jerarquía eclesiástica estaba al tanto del problema.

"La idea de que las personas no sabían que existía un riesgo ... es indefendible", dijo.