En un desafío a las aspiraciones de su rival Newt Gingrich en Carolina del Sur, el precandidato presidencial republicano Mitt Romney consiguió el viernes una muestra clave de respaldo de la gobernadora, alineada con el grupo conservador "tea party".

Y en la jornada, Romney lanzó una gran ofensiva política sobre el estado, con un apretado calendario de campaña y planes para comenzar a transmitir anuncios televisivos en uno de los primeros escenarios de las primarias.

La demostración de fuerza de Romney fue una clara señal de su intención de competir agresivamente en un estado que lo bloqueó en el 2008 y que Gingrich ha convertido en la piedra angular de su campaña.

"Es el verdadero arranque de una parte importante de nuestra campaña", dijo Romney a los periodistas después de aceptar el respaldo de la gobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley. "Quiero ganar en Carolina del Sur".

Mientras Romney estaba plantando su bandera en un bastión de Gingrich, el ex presidente de la Cámara de Representantes, nativo de la vecina Georgia, pasó el día ajeno al circuito de campaña, con una firma de libros cerca de Washington y eventos privados familiares en la capital.

El viernes y en el debate de la noche anterior, Romney evitó los ataques directos a Gingrich, para así entrar al tramo final previo a las asambleas partidarias del 3 de enero en Iowa, que dan inició al proceso de nominación, con un aire de confianza, después de una semana de cuestionar el liderazgo, el juicio y el temperamento de Gingrich.

Ese giro dio a entender que el entorno de Romney cree que el reciente auge de Gingrich en las encuestas de opinión puede haberse estabilizado y Romney puede hacer una campaña más cercana a su posición inicial como el candidato prácticamente inevitable.

Las primarias de Nueva Hampshire están programadas una semana después de Iowa, y luego viene Carolina del Sur el 21 de enero. Mientras que Romney todavía estaba en Iowa el viernes, Haley anunció que lo apoya como el mejor candidato republicano para enfrentar al presidente Barack Obama en la batalla por la Casa Blanca el próximo año.

Carolina del Sur no fue amable con Romney en el 2008. Aquí gastó millones de dólares para a duras penas alcanzar el cuarto lugar después de derrotas decepcionantes en Iowa y Nueva Hampshire. Los críticos sugerían que su fe mormona le causó problemas con el significativo voto conservador cristiano.

El viernes, Haley argumentó que su estado había superado todo eso. "Carolina del Sur acaba de elegir a una mujer india de 38 años como gobernadora", dijo Haley, quien se crió como sij y se convirtió al cristianismo. "Lo que le importa al pueblo de Carolina del Sur son los valores y la familia y la fe".

Los lazos entre Haley y Romney son profundos. Ella lo apoyó en el 2008 cuando estaba en la legislatura, y él le devolvió el favor cuando se postuló a gobernadora en el 2010.

"Ni Carolina del Sur ni la nación se pueden permitir otros cuatro años del presidente Obama, y Mitt Romney es la persona correcta para enfrentarlo y encarrilar de nuevo a Estados Unidos", dijo Haley, una estrella en ascenso en el Partido Republicano, tras anunciar su apoyo en declaraciones al canal de noticias Fox.

Romney se ha enfocado en ganar la primaria de Nueva Hampshire el 10 de enero, una victoria obligada dado que fue gobernador del vecino Massachusetts. Pero también ha pasado tiempo en Iowa, donde terminó en un decepcionante segundo lugar, detrás de Mike Huckabee, después de gastar 10 millones de dólares en ese estado en su campaña del 2008.