La Cámara de Diputados de Argentina aprobó hoy un proyecto que declara de interés público la fabricación, comercialización y distribución del papel para diarios, resistido por los principales grupos multimedia del país.

La iniciativa del Gobierno, que se debatió durante más de siete horas y ahora debe ser discutida en el Senado, que al igual que la Cámara baja cuenta con mayoría oficialista, consiguió 134 votos a favor, 92 en contra y 13 abstenciones.

Los diputados aprobaron la iniciativa un día después de que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresara su preocupación y rechazo al proyecto, al considerar que supone una amenaza para la libertad de prensa en Argentina.

El proyecto busca "asegurar para la industria nacional la fabricación, comercialización y distribución regular y confiable de pasta celulosa para papel de diario", tanto a personas físicas como jurídicas con domicilio en el país.

Entre otras cuestiones, el dictamen establece además que la empresa Papel Prensa, la única fabricante de papel para periódicos de Argentina, "deberá operar a pleno de su capacidad operativa" y presentar cada tres años un plan de inversiones para satisfacer la demanda interna.

El Gobierno de Cristina Fernández mantiene un fuerte pulso con los dos principales grupos multimedia del país, Clarín y La Nación, por el control de Papel Prensa.

El capital de esta empresa se reparte entre el grupo Clarín (49 %), el Estado (27,46 % de forma directa y 0,62 % a través de la agencia Télam) y La Nación (22,49 %), con un 0,43 % en manos de terceros.

La controversia se recrudeció el año pasado, cuando el Estado presentó una querella por la supuesta apropiación ilegal de Papel Prensa por parte de los dos principales diarios del país durante la última dictadura militar (1976-1983).

Clarín y La Nación han rechazado tajantemente los cargos y denunciado que son víctimas de un ataque del Gobierno contra la libertad de expresión.