Una jueza canadiense determinó que la viuda de Arturo Gatti es su legítima heredera, luego de una ardua disputa legal entre la mujer y la familia del campeón de boxeo fallecido en circunstancias poco claras.

El fallo le da a la viuda, Amanda Rodrigues, control de una fortuna de 3,4 millones de dólares, luego de una batalla legal contra la madre y el hermano menor de Gatti.

Gatti fue encontrado muerto por estrangulación en 2009 durante unas vacaciones en el estado brasileño de Pernambuco.

Tras las sospechas iniciales contra Rodrigues, la policía brasileña cerró el caso al determinar que fue un suicidio, conclusión que la familia Gatti no acepta.

La jueza determinó que el último testamento de Gatti, firmado en 2009, era legítimo, pese a las aseveraciones de la familia de que el boxeador lo rubricó engañado pocas semanas antes de su muerte.

La familia insistía en que un testamento de 2007 que le dejaba todas las propiedades del campeón debía considerarse válido, pero nunca se encontró una copia firmada.