La Cámara de Diputados aprobó el viernes un proyecto de ley oficialista que establece un límite del 15% a la tenencia de tierras rurales de Argentina por parte de extranjeros.

La iniciativa fue aprobada en la cámara baja, cuyo control tiene el oficialismo tras la reelección de la presidenta Cristina Fernández con 54% de los votos, por 153 votos a favor y 26 en contra. Una gran parte de los diputados de la oposición dio su aval al proyecto, que fue girado al Senado.

El oficialismo introdujo cambios en el proyecto original al bajar de 20% a 15% el porcentaje de tierras que pueden estar bajo posesión extranjera. "Dicho porcentual se computará también sobre el territorio de la provincia, municipio o entidad administrativa equivalente en que esté situado el inmueble rural", señala el texto aprobado.

Fernández ha insistido en la necesidad de que el Parlamento apruebe esta norma. El 10 de diciembre, al asumir un nuevo mandato, señaló que había leído recientemente "un informe de la Organización para la Agricultura y los Alimentos (FAO, según sus siglas en inglés) que (decía que) el 10% de las tierras (argentinas) están en manos de extranjeros".

El país sudamericano es una potencia agroalimentaria en donde se cosechan unos cien millones de granos anuales.

"Sería bueno que pudiéramos apurar la sanción de esta norma, que no es xenofóbica, que no afecta derechos adquiridos, que simplemente quiere cuidar un recurso estratégico como es la tierra en un mundo que va a necesitar de los alimentos como de la energía", dijo la mandataria ante la Asamblea Legislativa.

Este viernes dijo sentirse "orgullosa" por la media sanción que la Cámara de Diputados le otorgó al proyecto de "defensa de la tierra argentina", así como a otros proyectos oficialistas que la cámara baja se ha apresurado a aprobar antes de que finalice el año.

"Me la habían demandado diputados de la oposición la ley de defensa de la tierra argentina, recurso estratégico de todos los argentinos", afirmó la mandataria en un acto oficial en la provincia de Mendoza, en el oeste.

Según el proyecto --que no contempla la retroactividad y por tanto no vulnera derechos adquiridos-- de ese 15% de límite no podrá haber más de 30% en manos de "personas físicas o jurídicas de una misma nacionalidad".

El proyecto contempla la creación de un Registro Nacional de Tierras Rurales que realizará un relevamiento catastral y de dominio y un Consejo Interministerial de Tierras Rurales.

Por otro lado, "las tierras rurales de un mismo titular extranjero no podrán superar las 1.000 hectáreas o superficie equivalente, según la ubicación territorial. Esa superficie equivalente será determinada por el Consejo Interministerial de Tierras Rurales" atendiendo a una serie de parámetros.

La norma fija excepciones para aquellos extranjeros casados con ciudadanos argentinos, los que cuenten con 10 años de residencia continua y comprobada en el país y los que tengan hijos argentinos y demuestren una residencia permanente de cinco años. Además establece prohibiciones para la venta de superficies que "contengan o sean ribereñas de cuerpos de agua de envergadura y permanentes".

"El espíritu y la letra del proyecto no sólo apunta a regular un previsible incremento de la propiedad extranjera sino a la necesidad de limitar un proceso de concentración de grandes extensiones de tierras en manos de capitales financieros", afirma el texto.

El diputado Luis Cigogna, titular de la comisión de legislación general de la cámara baja, dijo que el proyecto no apunta a discriminar a los extranjeros sino que busca "preservar un recurso que no es renovable...Pensamos en la soberanía alimentaria de los argentinos, en nuestro presente y en el futuro de nuestros hijos".