Rusia sorprendió el jueves a otros miembros del Consejo de Seguridad con una propuesta de resolución para lidiar con el incremento de la violencia en Siria.

Miembros occidentales del consejo que han estado presionando en favor de severas medidas contra el régimen del presidente Bashar Assad consideraron positivo el paso, pero dijeron que no era suficiente porque no incluye un embargo de armas u otras sanciones.

El embajador ruso Vitali Churkin dijo que el texto pide el fin de la violencia, la cual ha causado la muerte de 5.000 personas en nueve meses, de acuerdo con cálculos de la ONU.

En el documento, obtenido por The Associated Press, el Consejo de Seguridad "demanda que todas las partes en Siria cesen de inmediato toda la violencia, no importa de dónde provenga".

Llama además "al gobierno sirio a poner fin a la represión de quienes ejercen sus derechos a la libertad de expresión, de pacífica reunión y de asociación", y llama a hacer rápidas investigaciones de los acontecimientos en los que han muerto o resultado heridos civiles y personal de seguridad.

El texto exhorta a la Liga Arabe a seguir trabajando con todas las partes para el cese de la violencia y promover un diálogo político, incluyendo el despliegue de observadores de la liga para evaluar la situación dentro del país. Y llama al gobierno y la oposición a colaborar con la Liga Arabe.

Pero el documento no menciona sanciones. Además, dice que el consejo "decide que nada en esta resolución debe ser interpretado como una autorización a una interferencia militar en Siria por nadie".

Francia, Alemania y Gran Bretaña dijeron que consideran que el texto necesita sanciones y un tono más enérgico, y esperan negociar con Rusia para fortalecer la propuesta.

En Washington, la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton le dijo a reporteros que "hay asuntos en el documento que no vamos a poder respaldar, incluyendo una aparente paridad entre el gobierno y manifestantes pacíficos".

Clinton dijo además que la Liga Arabe necesita opinar sobre el texto, pero saludó que los rusos "estén reconociendo que se trata de un asunto que tiene que ser debatido en el Consejo de Seguridad".