El ex dictador y general retirado Efraín Ríos Montt se presentó el jueves a la fiscalía de derechos humanos acompañado de un ejército de abogados para averiguar, por primera vez sobre la imputación de genocidio que desde hace más de una década existe en su contra.

El fiscal titular de la oficina Manuel Vásquez informó que "le mostramos las querellas que tenemos y le informamos que él era uno de los sindicados en el caso por genocidio en varios departamentos presentado hace varios años por víctimas... lo revisaron su abogados".

Según Vásquez, Ríos Montt llegó acompañado de por lo menos 10 abogados.

El militar ha ocupado desde hace al menos tres lustros un escaño del Congreso, lo cual le ha valido para gozar de inmunidad política. Sin embargo, el próximo 14 de enero cumplirá su actual periodo y no fue reelegido por lo cual dejará de tener ese beneficio.

El fiscal aclaró que no ha promovido ninguna acción judicial contra el general retirado en virtud de su investidura como diputado, pero al abandonar su cargo "vamos a analizar" qué procede.

El veterano político, de 85 años, declaró a periodistas que llegó "a presentarme a la fiscalía. No pretendo huir. Estoy de buena salud". Llegó vistiendo traje y corbata, entregó su dirección y presentó a sus abogados para que estos estén en contacto con la fiscalía. Iba acompañado de varios agentes de seguridad y una notaria que levantó un acta sobre su presencia en la fiscalía.

Ríos Montt, quien gobernó entre 1982 y 1983, está sindicado como corresponsable de varios planes contrainsurgentes implementados durante su gobierno y bajo los cuales el ejército presuntamente arrasó cientos de comunidades.

El general Oscar Humberto Mejía Víctores, quien en aquella época fungía como ministro de Defensa, y el entonces jefe del Estado Mayor de la Defensa, también general Héctor Mario López, están procesados y bajo custodia de las autoridades, incriminados por los mismos hechos.

El abogado Edgar Pérez, quien representa a varias organizaciones de sobrevivientes a la represión militar o parientes de las víctimas de las masacres, comentó que la visita del todavía diputado a la fiscalía fue "buena" porque denota que "está en buena salud".

"Creo que es un acto que hay que reconocerle. Dijo que no se va a hacer el enfermo", añadió, aludiendo a que los otros dos generales procesados argumentaron padecer enfermedades para eludir ir a prisión y, en el caso de Mejía Víctores incluso sus defensores alegan que no está apto para enfrentar juicio.

Según Pérez, la denuncia contra Ríos Montt se presentó hace 11 años y aun no hay acusaciones ni pedidos de captura contra ninguno de los sindicados en la misma.

La Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, acusó a Ríos Montt ante la Audiencia Nacional Española por delitos de lesa humanidad cometidos bajo su administración golpista.

Guatemala padeció un conflicto armado interno de 36 años entre guerrillas marxistas y las fuerzas gubernamentales que según una comisión de la verdad auspiciada por Naciones Unidas dejó más de 200.000 muertos y desaparecidos. Terminó en 1996 con la firma de un acuerdo de paz firme y duradera entre las partes.