Costa Rica cerrará 2011 con un crecimiento económico del 4 % y un déficit fiscal equivalente al 5 % del producto interno bruto (PIB), mientras la inflación se mantendrá dentro de la meta trazada a inicio de año, informó hoy una fuente oficial.

El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Bolaños, declaró hoy en una conferencia de prensa que el crecimiento económico del 4 % es menor al 4,5 % que se había calculado en julio pasado durante una revisión del programa macroeconómico.

Según Bolaños, ha sido un año de poco crecimiento para sectores importantes de la economía que aún resienten los efectos de la crisis económica de años anteriores como el agrícola, que apenas registrará un alza del 0,5 %, la construcción (0,1 %) y la manufactura (3 %).

Sin embargo, destacó la recuperación de algunos sectores como servicios empresariales que crecerá en 2011 el 13,2 %, transporte y comunicación (7,3 %), el comercio, hoteles y restaurantes (4 %), así como de las exportaciones (5,6 %).

El presidente del BCCR subrayó que la inflación se mantendrá en 2011 en alrededor del 5 %, similar al año pasado, con lo que se cumplirá la meta trazada a inicios del año de terminar en un número entre el 4 y el 6 %.

Sobre el déficit fiscal del país, Bolaños señaló que cerrará el año en 5 % del PIB, lo cual es ligeramente inferior al 5,3 % registrado en 2010, y reiteró la necesidad de aprobar la reforma fiscal que el Gobierno impulsa en el Congreso.

"La reforma es un elemento fundamental para que se eviten problemas de inestabilidad macroeconómica porque vendría a mejorar las finanzas públicas", manifestó Bolaños, quien reconoció que esta iniciativa tendrá un "efecto temporal" en la inflación en caso de aprobarse.

La reforma tributaria presentada por el Gobierno al Congreso en enero pasado buscaba recaudar 2,5% del producto interno bruto (PIB), pero en los últimos meses el porcentaje cayó a una cifra entre 1,5 % y 2 % del PIB debido a beneficios concedidos a varios sectores tras procesos de negociación.

El punto esencial de la iniciativa es la creación de un impuesto de valor agregado (IVA) del 14 %, que sustituirá al actual impuesto de ventas del 13 %, y que además aumentará la lista de bienes y servicios por gravar.

La reforma también propone nuevos tributos como la renta global, renta mundial, un impuesto a zonas francas que se cobraría a partir del 2015, una carga del 2 % a la educación y salud privadas, así como variaciones en el impuesto de renta.

La iniciativa, que se encuentra en estudio en el Congreso, es impulsada por el Gobierno y cuenta con el apoyo del Partido Acción Ciudadana, principal fuerza opositora del país, por lo que tendría los votos necesarios para su aprobación.