Chris Paul padeció insomnio durante dos semanas, vivió días de estrés y atestiguó frustrado el naufragio de un canje, antes de encontrar al fin un nuevo equipo, los Clippers de Los Angeles.

Y ésa es la razón por la que ahora el armador estelar luce tan contento en la Costa Oeste, donde se dijo ansioso por convertir a su nuevo equipo en el mejor espectáculo en Los Angeles.

Los Clippers presentaron formalmente el jueves por la noche a su flamante adquisición, luego de que Paul pasó el día en el complejo de entrenamiento del club en Playa Vista. El escolta, que jugó años en Nueva Orleáns, se probó su nueva camiseta con el número 3 y se reunió con Blake Griffin y con el resto de sus compañeros revitalizados, quienes están deseosos de atrapar los pases del astro, cuatro veces electo para el Juego de Estrellas.

"Por cierto, éste no es un día dedicado a mí, sino a los Clippers", dijo Paul a los periodistas que llenaron la sala donde se ofreció la conferencia. "Me siento honrado por esta experiencia. Estoy agradecido por estar aquí".

Un día antes, los Clippers adquirieron a Paul en un canje con los Hornets, que involucró a cuatro jugadores y que dejó con un palmo de narices a los Lakers y a otros equipos interesados por un jugador considerado el mejor armador de la NBA. Paul está consciente de que su transferencia representa un refuerzo notable de los Clippers, que han sido eclipsados durante tres décadas en el sur de California por los Lakers, 16 veces campeones.

Paul se percata ya del papel que ocupa en la rivalidad entre los dos equipos que juegan en el Staples Center. Se negó en repetidas ocasiones a hablar del fallido canje para enviarlo a los Lakers, y ni siquiera mencionó el nombre de ese equipo.

"El otro equipo ha ganado títulos, y aquí lo importante es ganar, pero creo que Blake ha hecho un trabajo increíble en busca de cambiar esa" percepción, dijo Paul. "Uno no puede restarle méritos por la forma en que ha cambiado la cultura aquí en Los Angeles. Llego aquí para unirme y ser parte de esto. Ojalá que podamos crecer juntos como jugadores de basquetbol y que continuemos cambiando todo. Jugaremos con esa misión".

Griffin se mostró triste por perder a sus compañeros Eric Gordon, Chris Kaman y Al-Farouq Aminu en el canje, pero el Novato del Año dijo que está ansioso por alinear junto a Paul y otros recién llegados, como Caron Butler y Chauncey Billups, a quien Paul consideró su "hermano mayor".

"Tenemos mucho trabajo por hacer", dijo Griffin. "La meta ha cambiado un poco, pero lo único que puedo prometer es que daremos nuestro mejor esfuerzo cada noche. Y cuando escuchen hablar de los Clippers, no habrá ya motivo para hacer bromas. Se los garantizo".