El gobierno estadounidense predijo el miércoles la caída del asediado presidente sirio Bashar Assad al equiparar su régimen a un "muerto que camina" debido a su brutal represión de manifestantes y su creciente aislamiento internacional.

Un alto funcionario del Departamento de Estado, Frederic Hof, dijo al Congreso que la represión de Assad podría permitirle aferrarse al poder, pero sólo por un corto periodo. Asimismo, exhortó a la oposición siria a prepararse para el día que asuma el control del gobierno con el fin de evitar el caos y conflictos sectarios.

"Nuestro punto de vista es que este régimen es el equivalente a un hombre muerto que camina", afirmó Hof, principal funcionario del Departamento de Estado para Siria, que consideró se está convirtiendo en "el Pyongyang de Medio Oriente", una referencia a la capital norcoreana.

Dijo que es difícil determinar cuánto tiempo le queda a Assad en el poder, pero hizo énfasis en que no ve "que este régimen sobreviva".

Hof hizo sus comentarios en un día en que la violencia en diversas partes de Siria dejó al menos 25 muertos, entre ellos ocho soldados que perdieron la vida a manos de desertores del ejército en una emboscada de represalia, después de que tropas gubernamentales destruyeron un automóvil civil, de acuerdo con activistas.

Fue el segundo día consecutivo en que un ataque de las fuerzas de Assad sobre civiles pareció desatar una represalia de combatientes opuestos al régimen, y un nuevo indicio de que el movimiento de protesta que empezó siendo pacífico se está convirtiendo en una insurgencia.

En un aparente intento por promover las deserciones, Hof le advirtió a las tropas sirias y a los principales asesores de Assad que el mandatario podría estarles preparando el terreno para que les sean adjudicadas acusaciones de posibles crímenes de guerra o cargos penales, después de que en una entrevista con el programa ABC News la semana pasada afirmó que el ejército no está bajo su mando.