El Consejo Permanente de la OEA aprobó hoy un informe para mejorar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, que incluye recomendaciones para enfrentar crisis como la de Honduras y propone la creación de la figura del relator especial con labores preventivas.

El informe, elaborado a petición de la Asamblea General que la OEA celebró en junio pasado en El Salvador, estuvo a punto de no salir adelante por varias propuestas que quería incluir Venezuela y que fueron rechazadas por países como Canadá y Estados Unidos.

La delegación venezolana proponía dar más importancia a la "participación del pueblo" y hablar de que se ha "superado la noción de la democracia electoral", algo que no gustó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien intervino varias veces para expresar su discrepancia "con vehemencia".

"Democracia no es solamente elecciones, también es participación, respeto a los derechos humanos (...), pero hay ideas de la democracia directa que no comparto", dijo Insulza, cuyos comentarios fueron apoyados por países como Costa Rica, mientras que Bolivia y Nicaragua se decantaron por la posición venezolana.

Para Insulza, eliminar del informe conceptos como "democracia representativa" y añadir otros como la "participación del pueblo", como proponía Venezuela, hubieran supuesto abrir la discusión sobre el concepto de democracia y, en consecuencia, sobre "el fondo de la Carta Democrática Interamericana".

Tras una negociación de varias horas a puerta cerrada, un grupo de trabajo designado por el Consejo elaboró la versión definitiva del informe aprobado finalmente.

Entre las recomendaciones contenidas en el informe, destaca la necesidad de "apoyar un papel más dinámico, proactivo y flexible del secretario general en el ámbito preventivo" para evitar crisis como el golpe en Estado en Honduras en 2009.

También la de crear la figura del relator especial o alto comisionado "para la democracia", que desempeñe "funciones y tareas preventivas".