Los indígenas contrarios al presidente Evo Morales, que entre agosto y octubre se movilizaron hasta ponerle en jaque, quedaron hoy divididos en torno a una reunión que discutirá una agenda de reformas nacionales, paralela a la que el gobernante boliviano hace con sus partidarios con el mismo propósito.

La presidenta de la Central de Pueblos Étnicos Moxeños del Beni (Cpemb), Bertha Bejarano, informó a Efe que no participarán en la reunión inaugurada hoy por la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob) debido a que invitaron tanto a Morales como a gobernadores opositores a participar de la misma.

Bejarano dijo que están "disconformes" con la Cidob por invitar a políticos al encuentro en la ciudad de Santa Cruz (este) porque el mismo "debía hacerse bajo la línea y la decisión de los indígenas".

Las etnias quieren definir una lista de demandas políticas y económicas para el Gobierno de Morales, que, por su lado, inauguró el lunes una reunión con sus partidarios y empresarios con el fin de definir una nueva agenda de gobierno para los próximos años.

Bejarano agregó que fue un error invitar a los gobernadores opositores porque son de derecha, pero también a Morales porque el mes pasado fue declarado "enemigo de los indígenas" porque insiste en construir una carretera en el parque nacional Tipnis.

Por la decisión de la Cpemb, tampoco asiste al encuentro el dirigente moxeño Fernando Vargas, uno de los principales líderes de la marcha indígena en defensa de ese parque.

La Cidob, presidida por el dirigente Adolfo Chávez, el otro líder emblemático de esa movilización indígena, explicó que la invitación a los políticos fue hecha para que escuchen las conclusiones, aunque ni Morales ni los gobernadores opositores confirmaron su asistencia.

La vicepresidenta de la Cidob, Justa Cabrera, justificó la invitación a los gobernadores porque cree que las autoridades y la sociedad civil están "muy aislados" y que es necesario que conozcan las demandas para que puedan atender a los indígenas.

"Es hora de decirles a los gobernadores que hagan su trabajo, que han estado haciendo política pero no el trabajo que corresponde hacia la sociedad civil", dijo Cabrera.

Otro dirigente indígena, Lazaro Tacoó, dijo que la divergencia con los moxeños debe resolverse internamente y expresó su deseo de que todos los sectores asistan el próximo jueves a un "gran Cabildo de pueblos indígenas y sociedad civil" en Santa Cruz para presentar sus demandas.