El opositor ruso, Eduard Limónov, uno de los líderes de las protestas contra el fraude oficialista en las elecciones parlamentarias del 4 de diciembre, presentó hoy su candidatura a la Presidencia rusa.

Limónov, popular escritor e historiador, presentó ante la Comisión Electoral Central (CEC) los documentos necesarios para poder registrar su candidatura con vistas a los comicios presidenciales del 4 de marzo.

Como candidato independiente que no cuenta con el respaldo de ningún partido político, Limónov tendrá que recabar dos millones de firmas, según las agencias rusas.

Limónov, antiguo líder del proscrito Partido Nacional Bolchevique y uno de los opositores más radicales al Kremlin, participó activamente en la protesta antigubernamental del 10 de diciembre en el centro de Moscú, la más multitudinaria en 20 años.

Por el momento, es el único líder de las protestas que ha presentado su candidatura al Kremlin, aunque otro de los históricos políticos que intervino en dicha manifestación, el liberal Grigori Yavlinski, aún podría hacerlo, según informó su partido, Yábloko.

El primer ministro ruso, Vladímir Putin, que anunció hace meses su intención de intercambiar cargos con el actual jefe del Kremlin, Dmitri Medvédev, ya presentó en persona los documentos necesarios para registrar su candidatura.

Según la legislación electoral, Putin no necesitará recabar firmas para participar en los comicios al contar con el respaldo de su partido, Rusia Unida.

Los líderes de los otros tres partidos que accedieron a la Duma o cámara de diputados en las recientes elecciones legislativas ya han anunciado sus candidaturas: el comunista Guennadi Ziugánov, el socialdemócrata Serguéi Mirónov y el ultranacionalista Vladímir Yirinovski.

Además, el magnate ruso Mijaíl Prójorov, uno de los hombres más ricos del país, adelantó esta semana que se enfrentará a Putin en marzo próximo.

Prójorov es el primer oligarca que decide meterse en política desde 2003, año en que fue detenido el magnate petrolero Mijaíl Jodorkovski, que pagó con la cárcel su decisión de financiar a la oposición al Kremlin.

De acuerdo con la reforma constitucional introducida en 2009 por Medvédev, a partir de las próximas elecciones los mandatos presidenciales serán de seis años, por lo que Putin podría mantenerse en el poder hasta 2024.

Las elecciones parlamentarias eran consideradas la antesala de las presidenciales, por lo que algunos analistas pronostican que Putin podría tener que disputar una segunda vuelta en marzo del próximo año.