El Gobierno de EE.UU. calificó hoy de "escalofriantes" los datos que reportó la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre la situación de represión en Siria, y subrayó la necesidad de que el Consejo de Seguridad del organismo tome cartas en el asunto.

"Ayer mismo contabilizamos 18 más muertos más, 13 de ellos murieron en Homs. Y si ustedes han tenido la oportunidad de revisar el informe de la Alta Comisaria para los Derechos Humanos de la ONU: 5.000 civiles inocentes han muerto en Siria. Es absolutamente escalofriante", dijo hoy la portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Victoria Nuland, en su rueda de prensa diaria.

La alta comisaria para los Derechos Humanos de la ONU, Navy Pillay, informó ayer que son más de 5.000 los muertos por la represión en Siria, entre ellos más de 300 menores, desde el inicio de la revuelta contra el presidente Bachar Al Asad el pasado marzo.

"Creemos que la violencia que el régimen de Al Asad está perpetrando contra su propio pueblo es inmoral. Y, francamente, creo que es hora de que el Consejo de Seguridad de la ONU se pronuncie", insistió Nuland.

La portavoz del Departamento de Estado consideró "inadmisible el silencio del Consejo de Seguridad" frente a la violencia del régimen sirio.

"Estamos haciendo de nuevo un llamamiento a nuestros socios en el Consejo de Seguridad para que tomen medidas y trabajen por los inocentes en Siria que están sufriendo en las manos del régimen, incluida Rusia", agregó.

Nuland explicó que EE.UU. apoya la posición de los civiles sirios que se niegan a responder con las armas a la represión del régimen.

"Es el punto de vista de la gran mayoría de los sirios, y en particular de los de la oposición, un punto de vista que compartimos", puntualizó.

La portavoz del Departamento de Estado explicó que bajo la visión del Gobierno estadounidense "militarizar aún más la situación en Siria no interesaría a nadie y podría poner aún más en peligro al país".

"Esto es exactamente lo que el régimen quiere. El régimen quiere un conflicto armado, porque eso es lo que sabe hacer. Eso es lo que están tratando de provocar. Así que pensamos que es mucho más efectivo, al igual que la gran mayoría de opositores en Siria, mantener una actitud pacífica en las protestas", dijo.

Al menos 33 personas murieron hoy por disparos de los seguidores del régimen de Al Asad en varios pueblos de la provincia septentrional de Idleb, en Hama (centro), en Homs (centro) y en Deraa (sur), según los Comités de Coordinación Local (oposición).

El también opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos agregó que desde ayer los "shabiha" o matones del régimen mantienen "secuestrados" a 17 obreros que capturaron en un autobús en Dawar Tadmur en la provincia Homs.