Un contador venezolano fue sentenciado el miércoles a 14 meses de prisión por ayudar a encubrir un ardid piramidal en Connecticut que involucraba cientos de millones de dólares de un fondo de pensiones de trabajadores petroleros en Venezuela.

Juan Carlos Guillén Zerpa, de 44 años, reconoció haber recibido un pago para falsificar un documento a nombre de Francisco Illarramendi, un financiero venezolano-estadounidense que utilizó fondos de inversión de alto riesgo no registrados en Stamford, Connecticut, como fachada para uno de los fraudes más grandes en la historia del estado.

Un colaborador en el ardid refirió a Illarramendi al demandado menos de un año antes de que éste fuera arrestado en marzo. Los investigadores concluyeron que Guillén sólo desempeñó un papel periférico en el fraude.

Este le dijo a los agentes del FBI que fue "estúpido" por haber preparado el documento falso y, a pesar de su disposición de cooperar con las autoridades, no pudo proporcionar asistencia sustancial, de acuerdo con el memorándum de sentencia de los fiscales.

Illarramendi, que se encuentra bajo arresto domiciliario en New Canaan, Connecticut, se declaró culpable en marzo de cargos que incluyen fraude y asociación ilícita para obstruir la justicia. Enfrenta una sentencia de hasta 70 años de cárcel.

Fue acusado de transferir dinero entre cuentas de inversión sin decirle a los clientes con el fin de encubrir enormes pérdidas financieras y luego falsificar documentos para engañar a inversionistas, acreedores y detectives.

Illarramendi fungió como asesor del gobierno de Venezuela hasta 2004. La mayor parte del dinero involucrado en su ardid provenía del fondo de pensiones de la empresa estatal Petróleos de Venezuela, S.A.

Guillén, que era socio gerente de una firma contable venezolana, ha estado bajo arresto domiciliario en Miami. Se declaró culpable en mayo de asociación ilícita para obstruir un procedimiento oficial de la Comisión de Valores y Cambio (SEC, por sus siglas en inglés).

Un tercer involucrado, el administrador de bienes raíces venezolano Juan Carlos Horna Napolitano, aguarda sentencia tras declararse culpable de asociación delictuosa para obstruir un procedimiento oficial de la SEC. Las autoridades dicen que él y Guillén conspiraron con el fin de asegurarse que las compañías que presuntamente debían el dinero faltante respaldarían la historia si los investigadores federales las contactaban.