Unos cien policías de la provincia de Buenos Aires suspendieron una medida de fuerza declarada el miércoles y que duró más de diez horas en solidaridad con seis efectivos que fueron apartados de la institución por la represión contra militantes peronistas.

Los agentes involucrados integran la Dirección de Infantería de la policía bonaerense y se encontraban acuartelados en la sede de esa dependencia policial en la ciudad de La Plata, unos 50 kilómetros al sur de Buenos Aires.

"Hablamos con el fiscal, nos está dando plena garantía de que esto esta en funcionamiento...Mañana (por jueves) vamos a declarar", dijo a periodistas el oficial Fernando Louvet. La medida fue suspendida mientras dure la investigación del hecho.

El levantamiento de la protesta se produjo horas después de que el ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Casal, les advirtiera a los oficiales rebeldes que "un gobierno democrático, aplicando la legislación vigente, no puede estar sometido ni a extorsión ni a presión por un grupo de policías".

Durante la asunción el lunes del gobernador Daniel Scioli --aliado de la presidenta Cristina Fernández-- para un segundo mandato en el parlamento provincial, policías a cargo del operativo de seguridad y militantes de la agrupación La Cámpora se enfrentaron a golpes y empujones. Hubo varios heridos entre efectivos y manifestantes.

Scioli ordenó ese mismo lunes apartar al personal policial involucrado en los incidentes con La Cámpora, una de las agrupaciones juveniles más leales a la presidenta. "No toleraré ninguna acción de la fuerza pública contra militantes políticos", dijo el gobernador en un comunicado.

El capitán Walter Rebolero, uno de los policías apartados, exigió su reincorporación y la de sus compañeros en declaraciones al canal de cable Todo Noticias (TN) al afirmar que cumplieron las órdenes "de cuidar al gobernador".

El policía señaló que "hay videos de la agresividad que hubo hacia nosotros". Dijo que los integrantes de La Cámpora querían ingresar "cueste lo que cueste" en el recinto donde juraba el gobernador.

La agrupación peronista no hizo declaraciones públicas sobre el incidente.

En tanto, el vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto, cercano a La Cámpora, dijo que fue un "episodio bochornoso... los chicos llegaban con sus entradas y no pudieron llegar".

Los policías permanecerán apartados hasta que se determine administrativamente y judicialmente su responsabilidad, dijo el gobierno bonaerense.

La policía bonaerense, la fuerza de seguridad más numerosa del país, ha sido cuestionada en varias ocasiones por sus excesos.